A la ligera

Mientras el país se doctora en la vida y verso de José Mourinho nos sorprende una noticia nada novedosa: el ejército israelí mata varios civiles. De 10 a 15 aún no se sabe cuántos. ¿La diferencia? Esta vez no era carne de cañón palestina, eran víctimas de pata negra, del primer mundo. Pacifistas, activistas, escritores, una premio nobel, varios eurodiputados, algún perroflauta y así hasta 750 en varios navíos formando la llamada flotilla de la paz.

El mundo, la humanidad o la civilización tuvieron otra oportunidad para hacer valer la condición humana y clamar contra tal asimétrico y por desgracia, convencional asesinato. Como mínimo diez personas han perdido su vida por denunciar un genocidio casi constante desde el 14 de mayo de 1948. ¿La respuesta? Enérgicas condenas, gestos serios, lamentos y brindis al sol abogando al civismo y los valores democráticos. Porque si señores, Israel es una democracia, de esas que tanto gustan en occidente y de las que tanto deberían aprender regímenes totalitarios como el cubano o el venezolano. En Israel, se vota, al igual que se perpetuán los dos mayores y más longevos campos de concentración de la historia. El 90% de las personas de Gaza dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir.

Aprendieron bien la lección los judíos, aquello que se vive nunca se olvida. Los nazis negaron la condición humana a los judíos, pero los estudiaban para conocer mejor el cuerpo humano. Los judíos padecieron un genocidio y ahora son ellos los que exterminan a todo un pueblo, todo un país. Paradojas de la civilización humana.

Conozco Israel, lo crucé desde el norte donde muestran el túnel que les aisló del Líbano, pasando por Haifa, Nazaret, el lago Tiberias, el muro de Cisjordania, las capitales Tel-Aviv y Jerusalén hasta el edén de Eilat a la cual se accede tras cruzar el desierto de Judea. También, me bañe en el mar muerto, mediterráneo, en el rojo y crucé el rio Jordán. Mentiría si diría que no me gustó, me gustó y mucho. Pero, se me quedó grabada la presencia de la guerra. Militares constantemente en las calles, convoyes en las carreteras, prácticas militares en el desierto, colonos armados en los restaurantes, tres años de servicio militar unisex, detectores en los centros comerciales y las discotecas, monitores de campamento con armas automáticas…Israel vive en guerra, por y para matar. Y a sabiendas de que David ya venció a Goliath, ellos se cuidan muy mucho de ser muy superiores a sus rivales. Las piedras de David, ya no tienen ninguna posibilidad.

Por esto, me cuesta aceptar que nadie hubiese previsto el fatal desenlace de estos días. Seguro que el Mossad estaba al tanto de todo, seguro que sabían que iban a tener que abrir fuego, seguro que sabían que iban a tener que matar. Matar a civiles concienciados que indignados no dudarían enfrentarse con canicas y palos de escoba a soldados entrenados y equipados para matar lo más eficientemente que puedan. Ellos lo sabían y no dudaron en provocarlo. No me sorprende, han cometido y cometerán crímenes más atroces ante la concupiscencia de la comunidad internacional que se lucra del noble y pingüe arte de la guerra.

Por otro lado, me indigna casi tanto el comprobar que quienes organizan la flotilla de la paz se jueguen la vida tan a la ligera. ¿De qué sirve resistirse tan torpemente ante tanta desigualdad de fuerzas? ¿No es darles una justificación pobre y baldía? ¿Quiénes lamentan ahora la muerte de sus compañeros? Seguro que son los mismos que días antes afirmaban alegremente en el periódico El País del día 26 de mayo del 2010:Reconoce sin embargo que no cuentan con un plan B y que no tienen muy claro qué pasará cuando los barcos israelíes acudan a su encuentro. “Confiamos en que la diplomacia internacional funcione. Israel está ante una situación difícil porque si nos detiene a todos se encontraría ante un conflicto diplomático con decenas de países” aclaraba un iluso Manuel Tapyal. Lo siento Manolito, la ilusión no cambia el mundo, tampoco las flautas, a no ser que sean de Hamelin. Los actos si, y la violencia también. Por eso, existen los ejércitos, para fabricar guerras que cambien los mundos. Siempre crueles y casi siempre injustas.

Yo no sé Manolito, pero creo que cuando alguien se enfrenta a una máquina de guerra, debería tener un plan B. Por lo menos para ser un buen mártir o no morir de rodillas. Por cierto, sabían que Mourinho ya está en Madrid. Viva la vida loca, se acabó la crisis y la guerra.

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Un comentario en “A la ligera

  1. Así está este loco mundo en el que nos rasgamos las vestiduras porque el “madrí” pierde la liga o se lesiona “cristiano”. Mientras en España la gente las pasa “p….” para llegar a fin de mes, eso cuando llega, y mientras en el mundo mueren inocentes todos los días. Pero cerramos los ojos y miramos hacia otro lado y sólo nos enteramos cuando nos toca de cerca y llega a la television, sino ni eso. Y ahora Iran dice que escoltará a las patrullas de ayuda humanitaria. Que nos espera en este conflicto????

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