Un poco de aquí, mucho de allí y hasta el más allá…

Todos diferentes pero todos juntos pensaba. Y resulta que no, que somos los mismos pero muy distantes. Dice Tonucci que el nivel de desarrollo de una sociedad se podría evaluar por cómo son sus escuelas infantiles.

Le creo, pero también se puede ver por el cuidado de sus baños públicos. Asépticos, correctos, completos y acogedores en Alemania. En cualquier sitio te sientes en casa. Debe ser porque todos se sientan, y ahora me explico porque nunca usan chanclas en las duchas. En Brasil, van descalzos por la calle pero, se ponen las chanclas en la ducha. Aquí se tienen varias chanclas para diversas cosas, siempre específicos. Eso sí como en Roca, en ningún lado. Aunque en Brasil están acolchadas, y son muy confortables. Pero solo en casa. Lo público es escaso y descuidado. Ratio desmesurada y despreocupación es una combinación explosiva. Te puedes encontrar un sapo enorme y muchos ranas con ganas de marcha. Aquí todo bien organizado y pensado, pero no muy cuidado. Dispersión de valores.

Vamos a descontar mentiras. En Alemania, las mujeres se depilan, y en Brasil menos. Aquí como en la tele, todo estándar. Hay todos los tipos para elegir. En Brasil, nunca se dice que no, pero eso no quiere decir que digan que sí. En Alemania donde dicen digo, es Digo. Las cosas claras y el chocolate suizo o belga. Aquí no hace falta decirlo, todo está claro. Hay cosas que no faltan en ningún lugar, ¿a quién no le gustan los dulces?

Solo tenemos persianas en España, en el resto del mundo madrugan. En Alemania, porque así debe ser; en Brasil para aprovechar el sol y el fresco; aquí porque todo el mundo lo hace. La excusa para ello el trabajo. Aquí se entrena antes de trabajar 6.00 a.m. o 5.30. En Alemania, se trabaja lo necesario y bien. Aquí mucho y el trabajo es su vida, no hay mucho más. En Brasil, se trabaja más, mucho más y también se cobra menos mucho menos. Eso si tienes suerte o eres blanco. El que puede tiene algo más de vida, otros muchos tienen que vender lo que poco que tienen: sus brazos, sus manos, su dignidad, o incluso sus hijas.

Comer se come bien en todos los sitios. En Alemania bien, y a todas horas. Tradición y buen ambiente. En Brasil, extremo como siempre, abunda la buena comida y los mejores hambrientos. Añoro muchas cosas de allá. Aquí se come mucho y mal. A deshora y sin gracia. Ir a cenar suele ser un chasco, pero las excepciones son magnificas. El jamón, la cecina y los sobaos nos hacen únicos. Vale, vale y las anchoas, y… nota exótica: Israel, Perú y Polonia, lugares para comer entre otras cosas.

En Brasil, los cubiertos son viejos y malos. Sirven la comida en bolsas o en un único plato que suele atentar contra la gravedad. En Alemania, en enormes bandejas y con buenos cubiertos de madera, como debe ser. Aquí todo es de un único uso, de plástico o algo parecido, todo acaba en el mismo lugar. Si tienes mucha hambre, puedes comer hasta el mantel.

A la hora de beber, no hay duda somos los mejores. Hemos hecho de ello un arte, botellón y enología como asignaturas optativas ya. En todos los sitios se bebe mucho. Aquí está prohibido hasta los 21. Luego muchos son alcohólicos. Se bebe cerveza en cantidades enormes, no hay catarro. Y para pagar tampoco como en España, eso me gusta. En Brasil se bebe por el calor, para bailar, para el hambre, por la sed, para la vida, por el momento y a tu salud. En Alemania, para cantar y tambalearse como torres gemelas. Y para romper las distancias y correcciones sociales. Los bávaros pagan cada uno lo suyo, no hay trampa, ni cartón. Los brasileiros cada uno bebe lo que puede pagar, y se procura escatimar.

En todos los lados los amigos (esos que aparecen poco pero son para siempre) comen, beben y pagan juntos sin importar el que, el cómo y el cuándo. Y menos el cuanto.

Cuidado con las generalizaciones: Alemania es Frankfurt, Brasil es Joao Pessoa, aquí es Brookville y España es Bárcena. No, ya le gustaría a España, y eso que tenemos nuestro sur, nuestro El campo…

Cuidado de nuevo, aún la mira es más pequeña, es lo que uno de Bárcena ve en los lugares donde deja su huella.

Lo que más escasea en todos los lugares, es lo que yo llevo dentro, un poco de vosotros…cuanto más veo, más siento que soy lo que compartisteis, si, soy un copiota.

P.D Los peluqueros albano-kosovares, sin duda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s