Boa noite, toudo ben?

Lo que no quiero ser es genteYa he cumplido una semana y aún me siento más alemán que carioca. Aunque ya van cambiando mis hábitos, me ducho con agua fría sin rechistar, convivo con insectos con normalidad, no siento, ni padezco el calor, y falo un pouquinho . Pero, aún no estoy en casa, sigo viviendo en casa de mis anfitriones y ya tengo mis aulas. Aquí se fala aulas a las clases y clases a las aulas…

Aún no he jugado al fútbol, si al vóley playa, y solo me he bañado una vez en el mar. Como dicen que es invierno la gente no va a la playa, no bajamos de 25 grados, ni lloviendo. Por cierto, me encanta esta lluvia, te cala, llueve a mares, te refresca y luego te ahoga la humedad, más aún si vas en ómnibus (son impresionantes). Los profesores son buenos, pero se lo toman con mucha calma, empezamos con más de media hora de retraso y solemos acabar un poco antes. Dan mucho material para trabajar y las clases son para debatir, y luego se potencia mucho la práctica. La próxima semana espero vivir ya en mi apartamento en la playa. No me ido antes pues aún no tengo muchos contactos, e irme a vivir solo sería un poco aburrido. Todavía no he superado esa etapa de regresión infantil donde no puedes, ni sabes hacer nada, porque desconoces y además, a veces no entiendes.Y esos ratos que te preguntas: ¿pero qué hago yo aquí? Y a las dos horas sientes la euforia que te responde, por eso, por eso estas acá. No es fácil, pero ya queda poco, lo noto. Sigo firme, aunque aquí me veo más pequeño.

Además, mañana empiezo con el futebol y ya tengo mucho que estudiar y comenzaré a viajar.

Empiezo a danzar con libertar y soledad por la ciudad, pero con mucha cautela, sin cámara y el dinero y tarjetas muy repartidas. Cada vez que hago algo solo me dicen, tenga cuidado, cerca de esa zona pueden haber asaltos y se te quitan las ganas de seguir explorando. Se preocupan mucho, son muy protectores. Pero tienen razón, es brutal la desigualdad social. Siempre marcada por el color de la piel. Cuanto más moreno estás más pobre sueles ser, o sino sales en la TV. Hay gente pobre, pero también hay personas que a igual condición de Bárcena tienen aquí mucho más poder.

Brasil es ruido, tumulto, alegría, color y música. En cualquier lugar tienen música a tope y todos bailando. Los talleres, los coches, los bares, las heladerías, los kioscos, incluso hay vendedores ambulantes de música que van con un carretillo con un bafle enorme a todo volumen vendiendo CDs por las casas. Las TV también están en todos los lados, da igual que tipo de local sea y como se vea la tele. Las tiendas tienen multitud de vendedores y un vocero que esta las ocho horas hablando por un altavoz, a pesar de casi no se le aprecia por la música. No entiendo el porqué pero los dependientes suelen llevar todos un sombrero de paja enorme, y muchos camareros también.

El ambiente es un poco hostil, la gente vive con recelo, más en las grandes ciudades, pero en cuanto te conocen, se desviven por ayudarte, son amables y muy cálidos.

Brasil es el país de las rejas, todos viven bajo ellas. Hay en todos los lugares, unos permanecen aislados y los otros encerrados. ¿Qué bando elegir? Sorprende el número de policías y agentes de seguridad, hay tantos como pobres, bueno eso no exageré. No sé cuántocostará mantener tanta seguridad, pero es posible que si dedicasen ese dinero a mitigar los efectos de tal desigual reparto de la riqueza, se podría vivir al menos en un ambiente menos violento.Es como una maldición, un lugar donde la gentetiende a la alegría y al disfrute, tienen que sufrir los efectos de un capitalismo inhumano y fratricida.

Es un país riquísimo y muy fértil, asustan los bosques por su abundancia, no entra ni el sol. La comida es rica, las frutas impresionantes, los tomates también, son rectangulares por cierto, y siempre comen arroz, cuscús, frijoles y diferentes tipos de carne en el mismo plato. Las ensaladas son mejores las nuestras, ay el oliva. Por cierto, el cacao es blanco, y el axí buenísmo.Me encanta beber el agua del coco, y la piña se deshace en la boca…

A todo el mundo le encanta hablar en público, y hay que quitarles el micro, desde los que piden en el ómnibus, hablan y no se agarran los temerarios, hasta los alumnos, por no decir de los profesores. Eso si, los cobradores y funcionarios aquí tampoco hablan, cosas de la alienación infiero.

Hay cosas que me exasperan, por ejemplo, un billete de autobús de línea, lleva tres recibos, dos números, cuatro sellos y una firma. O al comprar algo, tienes que hacer cola, dar los datos de la tarjeta y luego finalmente pagar, tras responder si lo quieres a débito, crédito y cuantos plazos. Es impresionante, y para hacer cualquier cosa en la universidad tienes que hablar con tres personas. Eso sí, todo tiene solución. Me he matriculado en asignaturas de tres carreras…

El viernes viaje a CAmpinha grande que esta unas dos horas al interior. A la Opertura del San Joan más grande del mundo (hay imágenes en internet) yo no pude llevar la cámara, luego entendí el porqué. No lleve ni móvil, ni tarjetas, ni nada, el dinero camuflado y la documentación para la identificación del cadáver. Es un chiste. No es para tanto, fue una especie de Ribadesella pero más medieval.

Un rocío a lo bestia y sin vírgenes…

Pero, eso lo dejo para otro correo, pues hay que contarlo paso a paso.

Mientras escribo escucho la sirena de la vigilancia motorizada, que es una especie de Colito con una moto de cross, chupa de cuero y una sirena que hace ruido durante toda la noche para vigilar el barrio. Y si le pagas te pone una pegatina en tu puerta.

El centro de Joao Pessoa es clavado a las imágenes que tengo de la Habana, mismo tipo de edificios, mismo color, mismo estado, misma melancolía, ¿será también culpa del Castrismo? La diferencia es que aquí los pobres son más violentos, menos cultos, más hambrientos, menos viejos, más enfermos y menos personas. Son los nadies, las sombras de las otras personas, los que viven con restos y se tienen conforman con las migas. Es muy bonito, me han dicho que vamos a ir al menos tres para hacer unas fotos…

Voy a dormir, un abraÇo. Si quereís escribir y mandar algo por ejemplo un carnet internacional o de vacunación…

GSS

Rua Conego Francisco Li ma 29 casa II

Castelo Branco III- 58050-690

Joao Pessoa- Paraiba- BRASIL

Un abrazo enorme

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