No, no quiero.

8 07 2010

Lo siento pero no, no quiero que ganen. No tengo muy claro el porqué. Pues creo firmemente que España es el mejor equipo, quien mejor ha jugado y quien mejor plantilla tiene. Me gusta la prudencia y el señorio del selecionador tan lejano del cotidiano español, me gusta la madurez de sus futbolistas.  Es más, estoy convencido de que España se lo merece más que nadie, pero no, quiero que gane.

Recuerdo la última vez que sentí en fútbol. Me sorprendió el As, con la noticia: Redondo había sido vendido. A pesar de que él no quería irse y que Del Bosque dijo que era su único jugador imprescindible. Lo vendieron, lo trataron como mercancía e hicieron que se fuese. Lo hizo despidiéndose uno a uno de todos los operarios del Bernabeú mientras su mujer lloraba rota de dolor en las escaleras del estadio. Ese día deje de sentir en el fútbol. Exceptuando, claro está, todos y cada uno de los equipos que he dirigido. Sin duda dirigiendo es donde más vivo y mejor me he sentido.

Pero, hablo de afición, de hinchada, de “torcer” como falam os Brasileiros. Reconozco que Zidane me hechizo con Francia, y vibré al verle en directo de blanco. Pero, nunca más volví a sentirme parte de una hinchada, de una multitud. Es más me molestan, me molesta el juicio exacerbado, el desprecio al rival, el juicio irracional, el incondicionalismo irreal, y no soporto el amparo en la masa para justificar comportamientos bochornos. Tampoco me gusta esa pasión alocada, ni esa alegría desaforada, ni esa comunión ficticia ni momentánea.

Acudí como parte del club al Sardinero y no creía en el Racing. No podía disfrutar de la victoria del equipo cuyos dirigentes menospreciaban a su propia cantera. Nunca más vibre con el Madrid. Reconozco que añoro muchas veces la pasión del momento. Pero nunca más perteneceré al club que me robó la ilusión.

Este año el Barça me ha hecho vibrar, el sueño que practican es el fútbol que yo perseguía al entrenar.  Nos quedábamos lejos. Pero, en algunos segundos descubríamos la magia del futbol y esa luz nos alumbraba durante el resto del partido. Lo viví en casa en el Torina, en la Gimnástica, y exponencialmente en el Racing. Se acabo el sueño, pero con mis wild lady cats comprobé que me esa pasión y buen hacer en el fútbol me acompañara eternamente. Los iluminados lo somos para siempre.

Pero no, lo siento, pero no quiero que gane España. Me identifico con sus juego, con sus jugadores, y con su seleccionador, con Pepe Grande incluso. Pero no soporto que el fútbol aparezca en todos lados casi tanto como Belén Esteban. No comparto el ancho de banda y la impunidad que disfrutan nuestros impresentables periodistas deportivos. No soporto que le den un programa a María Teresa Campos para hablar de fútbol. Ni que el presidente diga que a España le viene muy bien que su equipo gane. Ni ver a la Reina separada por una simple toalla del catalán miembro reproductor de Carles Puyol. No quiero ver a masas y ordas movilizadas por el fútbol, formadas por los mismos ciudadanos que se mantienen indiferentes ante otras realidades de mayor calado y mucha más repercusión. No quiero tener que ver a más J.J. Santos, ni a Paco González, Roncero, Lama, ni otros muchos inconscientes, ignorantes y frívolos que crean opinión en este país. País dónde el periódico más leído diariamente es un folletín pseudodeportivo, que aventaja casi en un tercio a la siguiente publicación. Folletín que se ha dedicado a desprestigiar a toda África con artículos poco respetuosos y menos veraces por el único motivo que uno de sus colaboradores sufrió un robo. Folletín que para ganar adeptos ha tenido la ocurrencia de permitir que famosillos de tres al cuarto escriban sus crónicas deportivas. Folletín que crea opinión y cultura, quizás incluso sea uno de los adalides  que permitan que nuestros conciudadanos acepten que Belén Esteban gane más de un millón de euros al año. Y lo que es peor que nos felicite las navidades. Ciudadanos seamos serios.

Decía Unamuno que el nacionalismo es una enfermedad que se cura viajando. Yo que siempre eludí fes irracionales.  Disfrute con el omnipresente nacionalismo yankee, me sorprendió el aferrado nacionalismo brasileño, y tuve el placer de asistir al redescubrimiento de los emblemas nacionales en Alemania, gracias a la celebración de un mundial. Incluso voy a reconocer que el chovinismo francés siempre me pareció legítimo.  Y al regresar a casa me disfruto de que los españoles luzcan sus colores, sin tapujos, sacándolos de las vitrinas de valles caídos y bien sepultados, liberándolos de yugos y reivindicando que esa bandera representa a todas las Españas. Y que reniega de aquellos que la usaron para mancillar a sus propios hermanos. ¿Ven el peligro? Me pongo un poco nacionalista y se me escapan los pies de la tierra. No señoras y señores, no quiero que ganemos. No estamos preparados, aún no.

P.D. Este año mi casa se convirtió en sede del mundial. Mis amigos y hermanos vendrán de nuevo para la final, me sentiré extraño, dividido y como he aprendido a hacer, confiaré en que gane el mejor.





A la ligera

2 06 2010

Mientras el país se doctora en la vida y verso de José Mourinho nos sorprende una noticia nada novedosa: el ejército israelí mata varios civiles. De 10 a 15 aún no se sabe cuántos. ¿La diferencia? Esta vez no era carne de cañón palestina, eran víctimas de pata negra, del primer mundo. Pacifistas, activistas, escritores, una premio nobel, varios eurodiputados, algún perroflauta y así hasta 750 en varios navíos formando la llamada flotilla de la paz.

El mundo, la humanidad o la civilización tuvieron otra oportunidad para hacer valer la condición humana y clamar contra tal asimétrico y por desgracia, convencional asesinato. Como mínimo diez personas han perdido su vida por denunciar un genocidio casi constante desde el 14 de mayo de 1948. ¿La respuesta? Enérgicas condenas, gestos serios, lamentos y brindis al sol abogando al civismo y los valores democráticos. Porque si señores, Israel es una democracia, de esas que tanto gustan en occidente y de las que tanto deberían aprender regímenes totalitarios como el cubano o el venezolano. En Israel, se vota, al igual que se perpetuán los dos mayores y más longevos campos de concentración de la historia. El 90% de las personas de Gaza dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir.

Aprendieron bien la lección los judíos, aquello que se vive nunca se olvida. Los nazis negaron la condición humana a los judíos, pero los estudiaban para conocer mejor el cuerpo humano. Los judíos padecieron un genocidio y ahora son ellos los que exterminan a todo un pueblo, todo un país. Paradojas de la civilización humana.

Conozco Israel, lo crucé desde el norte donde muestran el túnel que les aisló del Líbano, pasando por Haifa, Nazaret, el lago Tiberias, el muro de Cisjordania, las capitales Tel-Aviv y Jerusalén hasta el edén de Eilat a la cual se accede tras cruzar el desierto de Judea. También, me bañe en el mar muerto, mediterráneo, en el rojo y crucé el rio Jordán. Mentiría si diría que no me gustó, me gustó y mucho. Pero, se me quedó grabada la presencia de la guerra. Militares constantemente en las calles, convoyes en las carreteras, prácticas militares en el desierto, colonos armados en los restaurantes, tres años de servicio militar unisex, detectores en los centros comerciales y las discotecas, monitores de campamento con armas automáticas…Israel vive en guerra, por y para matar. Y a sabiendas de que David ya venció a Goliath, ellos se cuidan muy mucho de ser muy superiores a sus rivales. Las piedras de David, ya no tienen ninguna posibilidad.

Por esto, me cuesta aceptar que nadie hubiese previsto el fatal desenlace de estos días. Seguro que el Mossad estaba al tanto de todo, seguro que sabían que iban a tener que abrir fuego, seguro que sabían que iban a tener que matar. Matar a civiles concienciados que indignados no dudarían enfrentarse con canicas y palos de escoba a soldados entrenados y equipados para matar lo más eficientemente que puedan. Ellos lo sabían y no dudaron en provocarlo. No me sorprende, han cometido y cometerán crímenes más atroces ante la concupiscencia de la comunidad internacional que se lucra del noble y pingüe arte de la guerra.

Por otro lado, me indigna casi tanto el comprobar que quienes organizan la flotilla de la paz se jueguen la vida tan a la ligera. ¿De qué sirve resistirse tan torpemente ante tanta desigualdad de fuerzas? ¿No es darles una justificación pobre y baldía? ¿Quiénes lamentan ahora la muerte de sus compañeros? Seguro que son los mismos que días antes afirmaban alegremente en el periódico El País del día 26 de mayo del 2010: -Reconoce sin embargo que no cuentan con un plan B y que no tienen muy claro qué pasará cuando los barcos israelíes acudan a su encuentro. “Confiamos en que la diplomacia internacional funcione. Israel está ante una situación difícil porque si nos detiene a todos se encontraría ante un conflicto diplomático con decenas de países” aclaraba un iluso Manuel Tapyal. Lo siento Manolito, la ilusión no cambia el mundo, tampoco las flautas, a no ser que sean de Hamelin. Los actos si, y la violencia también. Por eso, existen los ejércitos, para fabricar guerras que cambien los mundos. Siempre crueles y casi siempre injustas.

Yo no sé Manolito, pero creo que cuando alguien se enfrenta a una máquina de guerra, debería tener un plan B. Por lo menos para ser un buen mártir o no morir de rodillas. Por cierto, sabían que Mourinho ya está en Madrid. Viva la vida loca, se acabó la crisis y la guerra.





Quilombo

15 11 2009

Contra viento y marea, esta vez cogimos a uno de los malos. Celebrado a bombo y Manolo, exhibimos nuestro actual hombre de Banyoles como una gran victoria y el no vas de la eficacia. Aplicamos la siempre vigente patente de Corso y obtuvimos un generoso botín (con mayúscula hubiese sido un pingüe negocio). Craso error

Las dificultades comenzaron pronto. Pues, se complicó el ponerle el cascabel al gato. Que si es mayor; que si no lo es, pero lo parece; Que si da el pego; Si es que estos son como los japoneses que parecen todos iguales… Recurrida, la técnica dictaminó que además de Pirata era precoz y por lo tanto se le confinó en un centro de menores. No debía estar muy cómodo o se complicaban las cosas. Ya que, si ya es de por si complicado tratar con piratas en estos tiempos (de los que no llevan traje y si armas en vez de intereses me refiero) imagínense con uno que no tiene ni edad para el carnet.

Total que haciendo bueno el refrán, a la tercera, el bueno de Abdu Willy resultó, según la técnica médica, mayor de edad y carne de juzgado. Esta vez no había margen de error y se iban a hacer bien las cosas. Es decir, que el bueno del señor (es mayor de edad) Willy iba a ser la cabeza de turco de todo el tinglao. Algún vil con ansias de revancha miraría de reojo al garrote imagino.

Pero mira tú por dónde, los pérfidos bucaneros (con permiso de los ingleses) se muestran solidarios y reclaman por activa y pasiva la vuelta de su querido Willy. Algo que a nadie se le había ocurrido pensar con anterioridad, estando en negociaciones,  antes de montar toda la farándula. Porque claro, estos piratas como van a echar en falta a uno, con todos los que son y todos iguales. Que se cojan otro.

 Sospecho yo, que viendo los malvados corsarios dónde estaba metido el bueno de Abdu(allí era menor de edad), pensaron: vamos a reclamarle no vaya ser que lo traspapelen en algún juzgado, o lo archiven en algún caso o nos le tengan dando vueltas hasta que prescriba el caso. Mira tú que en tres pruebas y unas semanas le han hecho un hombre…

Y ahora ya están las cosas como nos gustan. Spain is different, por desgracia. Todo dios opinando y pasándose al Señor Willy de uno a otro. Le auguro más vueltas y días que a su tocayo Fogg. Ahora, nadie sabe qué hacer con él, ni cómo. Y se produce ese tan típico vacío de poder y decisión español, donde todo el mundo mira para otro lado y farfulla algo del vecino intentando que el chaparrón le pase pronto. El final le conocemos todos. Nadie dimitirá y se expulsará del cuerpo al insensato que atrapó a Abdu (en mares internaciones, señor Willy en territorio patrio). Que es que no se puede ir por ahí deteniendo a gente sin saber que hacer luego con ellos.

Se me ocurren a mí dos soluciones rápidas: Una, que le den los papeles al señor Willy. Le nombren portavoz del gobierno para solucionar el embrollo y prometan la nacionalidad a los sanguinarios piratas a cambio de los rehenes. Luego hay opciones varias: edificarles alguna vivienda de protección en Peregil, darles unos dvd y unos relojes para que vendan copias de Ramoncín, o aprovechar su experiencia náutica para abordar pateras, cayucos y planeadoras (con patente de corsa patria claro) y usar así su potencial en pro de la sociedad. O llevarles a Gran Hermano o a casa de Marujita Diaz…

Dos, que le vuelvan a hacer otra prueba técnica. Digan que es Abdu y hagan como con los pezqueñines. Que como no da la talla, le devuelvan al mar. Ya es mala suerte, para una vez que pillamos a uno resulta que es un grumete. La culpa es de los padres que les visten como fieros piratas.

(¿Valdrían estas ideas para ser ministro? ¿O asesor al menos?)

Quilombo, según la RAE significa lio, barullo, desorden, andurrial o prostíbulo. Quilombos, eran los pueblos que fundaban los esclavos africanos en América tras conseguir su libertad o fugarse. Es obvio que los avanzados hombres blancos desde hace tiempo no entendemos a estos negros.

Mientras tanto los marineros siguen confiando que las autoridades nacionales les solucionen la papeleta regresar a casa para faenar en paz en aguas internacionales. Me consta que alguno esta repasando su árbol genealógico para apelar a su condición de francés, inglés o yankee.

Por cierto, ¿alguien sabe si existe algún armador negro africano? ¿Alguien sabe si los barcos africanos pueden venir a faenar la anchoa?

 

 





La calle del revés

13 03 2007

“Quienes se niegan a especular son traidores al futuro”

A.N. Whitehead.

España, curioso país, is different, además para todo. ¿Por qué siempre hacemos las cosas de formar tan peculiar?. ¿Y demasiado a menudo, tan mal?.

Quien no comparta conmigo esta afirmación, por favor, que se asome a la luz catódica y alucine. Inmersos como estamos en pleno proceso de paz, seguro que habrá noticias para apuntalar mis anteriores afirmaciones.

Unos asesinos en banda ofrecen un tímido pero esperanzador brazo. No para luchar sino para rendirse. Respuesta: se fragmenta la sociedad ante tal pequeña oportunidad. Unos escuchan y otros no quieren hablar, criticando y atacando a quienes siguen creyendo en la comunicación como básico instrumento para el consenso humano. Freire, lo siento. Tu comunicación aquí no tiene ni comunidad ni mucho menos sentir común.

Se anima el país y se llena la calle. Pero todo es un galimatías. ¿Quién captará más votos?

Los nostálgicos defensores del régimen son ahora afónicos abanderados de la libertad y democracia que antes tanto temían y reprimían.

Los revolucionarios piden mesura y muestran calma.

Las plataformas y foros ciudadanos por la paz están crispados (gritan e insultan en la calle).

La justicia la determinan las víctimas, no ya los jueces.

¡La calle es nuestra¡, gritan todos.

Aznar rectifica: “de haber sabido que no había armas de destrucción masiva, lo hubiese dicho”. Gracias, ahora si sabemos lo que hay: cadáveres.

Donde hice, hace cuatro años, ahora digo qué haces. ¡Ah¡, y no compares, que es de mala educación, antes España iba bien.

Los que insultan y gritan no agreden, pero si son agredidos. Ellos también son vascos. ¿Quizás por ello también puedan insultar?

Pero, tranquilos estamos, pues hay cosas que no cambian:

El hemiciclo sigue siendo patético. ¡Qué espectáculo!. ¡Viva el Gran hermano¡.

La ilegalizada sigue siendo Batasuna, Navarra no se negocia y De Juana sigue en la cama.

Las víctimas quieren venganza, pero ahora, esta se proclama. ¿Se ha quitado la venda la justicia?

Los que insultan y menosprecian con total impunidad llevan traje, corbata y escolta.

Una patada en los huevos sigue siendo dolorosa, a la par que deshonrosa. Cuando haya algo que lamentar ¿Cómo lo llamarán mártir o daño colateral?

Los más humildes son violentos y los bien vistos, transgresores.

Los nadie siguen llegando, muriendo ahogados y ahora olvidados. Paso de la patera al cayuco y tiro porque vuelven las galeras.

Los señoritos siguen gastando, pero de lo suyo ni “pa” chicles.

Un café sigue valiendo 80 céntimos y los de arriba, siguen en la azotea.

Obelix dixit “estos hispanos están locos”, cuando el resto va, nosotros ni siquiera estamos.

No problem, don´t worry, Galeano apunta un remedio andaluz:” Al mal tiempo, buena cara, y a las hambres, guitarrazos”. Esperemos llegar al juicio final con alguna opción, eso si, sin furgoneta.

Zalo Silió

29/marzo/2007

P.D. Quien sea afín al grupo PRISA que olvide lo leído y respete mi “BOICO”.





España, diferentes collares, los mismos perros.

5 01 2007

Tras estudiar la agitada historia contemporánea de España, creo que la palabra que mejor define este periodo es inestabilidad. Desde la I república tras la salida de los Saboya hasta la actualidad sufrimos cambios constantes en los gobiernos, o cambios de regimenes. Todo ello aliñado con una guerra civil, dos coloniales y una constante presencia de asesinatos, atentados y muertes.

Ya en el siglo anterior comienzan los conflictos con la I república, o la implantación de la nueva monarquía. Ocupados en este debate fuimos incapaces de administra los últimos vestigios de nuestro pasado imperial que daba sus últimos coletazos. Solo Maura, uno de los pocos estadistas que demostraban tener capacidad de planificación y previsión hablaba en 1895 de la necesidad de reforzar la presencia militar en Marruecos y de ampliar la autonomía en Cuba. Como no, estando en España, nadie le escuchó. Cuando hubo que enfrentarse a estas situaciones se solucionaron a cambio de vidas perecederas y baratas, además de a renunciar a prósperos avances para la patria. Estas miradas tan a corto plazo, nos hicieron no aprovechar las oportunidades que tuvimos para desarrollarnos y potenciar nuestra arcaica organización social y económica, mientras el resto de Europa se mataba en el barrizal de las trincheras. En cambio una nación joven como los EEUU si lo aprovecharon. La oportunidad española se limitó a incrementar las ganancias de los vetustos terratenientes, que ni siquiera fueron capaces de modernizar sus campos. Quizás la vieja idea de que las clases dirigentes, hidalgos y buenos cristianos, no deben ensuciar sus manos o su reputación con el trabajo. Perduraba en esta época aún

No se debe dar muy bien aprovechar estas oportunidades en estas tierras ibéricas. Puesto que en cuanto tenemos una, o nos conformamos con una opulencia cómoda y pasajera. O la ponemos tantas trabas que acabamos destruyéndola. Ya no celebrando más días festivos que laborables, sino convocando huelgas o cometiendo actos terroristas. Así hasta acabar con cualquier soplo de esperanza, innovación u oportunidad de desarrollo. Así sucumbió la II República. Aunque este es otro deporte nacional, eliminar todo aquello que brille entre nosotros, como Ferrer, Lorca o Hernández.

Por otro lado la desunión del pueblo casi crónica o mejor dicho endémica que va mutando a lo largo de los años. De republicanos contra monárquicos, a liberales contra conservadores, incluso carlistas, populistas o nacionales, de fascistas o rojos, de derechas o izquierdas, a centristas o izquierdistas, en demócratas o terroristas, en nacionalistas reducidos o nacionalistas más amplios….hacen imposible el que un gobierno más o menos representativo pueda gobernar en un clima de confianza, con una visión a largo plazo, de forma global, con un proyecto de desarrollo claro. Llegando a límites insospechados de alternancia en el poder, cada tres meses, como en los últimos años de la monarquía alfonsina.

Pero nuestras divisiones no quedan aún ahí. No. Una vez conseguido un cierto consenso resulta que dentro de el, nacen disensiones. Conflictos que llevan a la caída de Azaña por las trabas anarquistas a su gobierno (entre otras). O a facilitar la entrega de la República por las diferencias en el frente catalán. Solo se aglutinan los sectores conservadores reacios a cualquier cambio que pueda cercenar su privilegiada situación. Para lo cual surgió un oscuro lider que no dudó en paralizar la historia durante cuarenta años con el único fin de mantener las cosas como dios manda. Todo igual, es decir sin evolucionar. Cuyo retraso resultante y actual, no es aún reconocido por amplios sectores del país.

Curiosidades de la vida, o mejor dicho de España:

· Franco fue recibido en Sevilla, como un Mesías, un salvador. Aclamado por las masas. Quizás, esas mismas masas que bajo las siglas de la CNT paralizaban con huelgas el campo hasta el punto de encarnizar trágicos sucesos con las fuerzas del orden.

· Los gudarís vascos de tradición carlista, que empezaban a reclamar estatus nacional dentro de la II República, entregaron esta en Santoña. Pagando el precio de una dictatorial represión de la cual aún sufrimos las consecuencias. El poder de asesinos como Beliton, provocó el nacimiento de ETA. Según la opinión publica el mayor problema del país y el que marca actualmente la agenda política y casi social. A pesar de que en nuestro país mueren actualmente unas 360 personas al año por accidente laboral. Y más o menos 180 mujeres a manos de sus amados maridos. Pero nosotros solo nos movilizamos por la paz. Y eso sin hablar del estrecho, que ahora llega ya hasta las Canarias.

· El famoso Estatut, que llevamos desarrollando desde el bienio liberal. El cual todavía hoy genera conflicto en nuestro país. No esta mal, más de un siglo para encontrar una fórmula que permita a los catalanes estar cómodos dentro de España. Ahora que más o menos se consigue resulta que se atenta contra la unidad nacional…

Como colofón señalaré que aún un grueso importante de este país es incapaz o le cuesta reconocer que el régimen franquista fue una dictadura fascista, ilegítima, la cual ha tenido consecuencias funestas, no solo para sus opositores represados, sino para todo el país. Sin comentarios, estos simpatizantes de la dictadura anterior se erigen ahora sin ningún pudor como defensores y garantes de los valores democráticos. No dudando en señalar de terroristas a aquellos que no les siguen en libertades duraderas o en inauditas reuniones públicas. España, bendito país. Ya lo dijo Pedro de Urdemalas “la gente española, ni sabe, ni quiere saber…dadme dinero y no consejos”.

Gonzalo Silió Sáiz

Enero de 2007








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