Maldita la gracia: de Ratón a Mourinho pasando por Rouco y su jefe.

21 08 2011

No me gusta, me duelen incluso, las notas que me llegan desde casa. ¿Qué tipo de país tenemos?
En todo el Levante español un toro está haciendo furor. Su nombre es Ratón, ¿Su mérito? Haber matado a dos personas y haber herido a más de 30 de cierta gravedad. Su dueño dice que a él le duele lo ocurrido, pero que como le ofrecen el triple por Ratón, no puede decir que no. ¿Quién no dice que no? Nadie. Nada dice la ley que lo permite y juzgad vosotros lo que dicen los cargos públicos que deben velar por el bien público:

“Lo lamento muchísimo”, dijo ayer el alcalde de Sueca, Salvador Campillo, del Grup Independent Sueca Perelló i Mareny (GISPM), recordando la muerte provocada a un joven de Algemesí por el morlaco Ratón el pasado sábado en Xàtiva, “pero no creo que sea motivo para que Sueca deje de ver a su toro más famoso”. (el país )

No conmigo. Yo lo tengo clarísimo, no tengo nada en común con personas que no son capaces de entender que la vida es más valiosa que un espectáculo. Paren que me bajo, ¿Es posible que haya gladiadores en el siglo XXI? ¿ Es posible que no tengamos ley que nos proteja? ¿Tienen que ser los regidores guardianes de la razón o voceros del clamor? Hay veces que cuanto más veo, menos entiendo.

El representante de dios (no es nombre propio, sino común) en el mundo nos visita y clama por la radicalización de sus fieles. Uno de sus secuaces, poco vivido y menos dotado, implora castidad y anima al matrimonio. Miles de personas les aclaman y otras tantas les rechazan. El país se olvida de si y se centra en debates efímeros, ilusorios de fatuas divinidades que lejos de solucionar agravan nuestros problemas. ¿La radicalidad?, lo siento monseñor, Hamurabi nos quedó lejos ya. No conmigo, lo tengo clarísimo. Paren que me bajo, ni toros, ni dios, ni curas, no conmigo.

Y tampoco fútbol, ¿De verdad que nadie va a parar a Mourinho? “Ha creado un clima de miedo. La gente no dice nada por miedo a un despido y los jugadores están abducidos”, resume un empleado del Madrid. ¿Y el club, los aficionados, sus dirigentes, socios o los jueces?. El Madrid presumía de ser un club señor y campeón. Tristemente no es ninguna de las dos cosas ya. Y parece que la primera le importa bien poco.
Quién me conoce sabe que adoro el fútbol, pero prefiero tener al papa ( de los cristianos no al mío) todo el año toreando en las Ventas que tener que oír los debates y otras inmundicias varias. Todo lo que toca Mourinho apesta a él. ¿Será verdad que se siente como en casa?
No conmigo, hagan lo que quieran que en esto, yo ni sumo, ni sigo. Me bajo. Por favor, ¿Hendaya a cuánto queda?

Didiers, yo también quiero ser feliz, digo francés. Por cierto, el Pocero ( este también es común, catetos y jetas tenemos muchos, pero es mayúsculo) ya vende sus pisos. Que se los hayan legalizado es normal, en esta putrefacta Españistan, pero de verdad, ¿Va haber gente que se los compre? Yo cada vez entiendo menos, lo dicho, me bajo, no quiero saber más. Una de pan y circo, por favor.





Mou de lo mismo

14 03 2011

Dotado de gracia, nobleza y sencillez, que revela distinción, refinamiento y buen gusto. Son tiempos difíciles para conjugar estas condiciones en una sola cualidad. Decía Kipling que cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir (…) más debemos insistir, ayer no ganó y se mantuvo fiel a su estilo. Y además, fue elegante.

Ayer uno ganó y el otro no pudo hacerlo.  A uno le dio igual el juego de su equipo, el otro se mostró satisfecho del juego.

El uno siguió quejándose, el otro buscaba sus propios errores. Uno culpó, como no, de nuevo al árbitro. El otro no hablo de los unos, ni los otros.

El Uno suma, sigue, espera y desespera. El otro suma, sigue, confía y reconoce.

El uno se erige en centro de todo y para todos, el otro se sabe, se siente en el centro de un todo. Uno trabaja para sí, el otro trabaja para otros. Los dos se saben haciendo historia, uno para sí, el otro para más que un club.  Uno se siente acosado, se siente solo y poco respaldado. El otro sabe que haga lo que haga, hace lo que debe y se espera de él.

Pase lo que pase, espero que hagan lo que hacen hasta el final. Pues, el fútbol como la vida, siempre pone a cada uno en su lugar.

Hagan juego señores.





Una forma de jugar, una forma de vivir

19 12 2010

Jugaba el Barcelona fuera, en casa de su vecino, en casa de un máximo rival. Jugaba el Barcelona un derbi. Jugó, ganó y convenció.  Pasó por encima a un rival que a pesar de acabar goleado, acabo contento. Satisfecho de su juego, y de compartir partido con un equipo como este Barcelona.

Este Barcelona que cada vez que juega hace más grande su historia. Algún día comentaremos que vimos a este equipo en directo. Un equipo cuyos jugadores son ovacionados por la hinchada rival, a pesar de ser un derbi, un vecino, un máximo rival. Jugadores que encandilan por su forma de jugar y por su forma de ser en el campo. Grande el Barsa, un partido más. Ovación a Iniesta en el campo del Español…

Jugaba el Madrid en su casa, contra un rival complicado. Un partido más en el Bernabeú. Y el Madríd jugó y ganó fiel a si estilo. Ganar sin jugar. Ganar poniendo trabas en el juego rival, ganar por encima de todo. Incluso, por encima de su propio delegado. ¡Vaya imagen!, el señor delegado del Real Madrid en el Bernabeu rodando por  suelo. ¿Por qué? Porque en una de las trifulcas y estratagemas que urde su equipo para enmarallar y ganar los partidos, el entrenador de porteros( ¿Quién es este para ensuciar el Bernabeu? ) arrolla al señor delegado y lo hace rodar por el suelo.Imagen pueril y soez.

Desquiaciados, excitados, agresivos, prepotentes y chavacanos los chichos de Mou sacaron el partido con gestos de mal gusto y de nula elegancia hasta cuando hacen los cambios. Su estrella, fulgurante y hueca, a la cabeza claro. Así, así gana ahora el Madrid, además en su casa, en el Santiago Bernabeu. Uno a cero y sin ápice de estilo, elegancia y mucho menos señorio…eso que definía a este club.

Teniendo en cuenta que la mayoría de la gente entiende y vive el fútbol en la medida que ven jugar  al Madrid y al Barça. Yo tengo muy claro que fútbol me gustaría que viesen y jugasen mis hijos. ¿ y Tú? Buenas noches





No, no quiero.

8 07 2010

Lo siento pero no, no quiero que ganen. No tengo muy claro el porqué. Pues creo firmemente que España es el mejor equipo, quien mejor ha jugado y quien mejor plantilla tiene. Me gusta la prudencia y el señorio del selecionador tan lejano del cotidiano español, me gusta la madurez de sus futbolistas.  Es más, estoy convencido de que España se lo merece más que nadie, pero no, quiero que gane.

Recuerdo la última vez que sentí en fútbol. Me sorprendió el As, con la noticia: Redondo había sido vendido. A pesar de que él no quería irse y que Del Bosque dijo que era su único jugador imprescindible. Lo vendieron, lo trataron como mercancía e hicieron que se fuese. Lo hizo despidiéndose uno a uno de todos los operarios del Bernabeú mientras su mujer lloraba rota de dolor en las escaleras del estadio. Ese día deje de sentir en el fútbol. Exceptuando, claro está, todos y cada uno de los equipos que he dirigido. Sin duda dirigiendo es donde más vivo y mejor me he sentido.

Pero, hablo de afición, de hinchada, de “torcer” como falam os Brasileiros. Reconozco que Zidane me hechizo con Francia, y vibré al verle en directo de blanco. Pero, nunca más volví a sentirme parte de una hinchada, de una multitud. Es más me molestan, me molesta el juicio exacerbado, el desprecio al rival, el juicio irracional, el incondicionalismo irreal, y no soporto el amparo en la masa para justificar comportamientos bochornos. Tampoco me gusta esa pasión alocada, ni esa alegría desaforada, ni esa comunión ficticia ni momentánea.

Acudí como parte del club al Sardinero y no creía en el Racing. No podía disfrutar de la victoria del equipo cuyos dirigentes menospreciaban a su propia cantera. Nunca más vibre con el Madrid. Reconozco que añoro muchas veces la pasión del momento. Pero nunca más perteneceré al club que me robó la ilusión.

Este año el Barça me ha hecho vibrar, el sueño que practican es el fútbol que yo perseguía al entrenar.  Nos quedábamos lejos. Pero, en algunos segundos descubríamos la magia del futbol y esa luz nos alumbraba durante el resto del partido. Lo viví en casa en el Torina, en la Gimnástica, y exponencialmente en el Racing. Se acabo el sueño, pero con mis wild lady cats comprobé que me esa pasión y buen hacer en el fútbol me acompañara eternamente. Los iluminados lo somos para siempre.

Pero no, lo siento, pero no quiero que gane España. Me identifico con sus juego, con sus jugadores, y con su seleccionador, con Pepe Grande incluso. Pero no soporto que el fútbol aparezca en todos lados casi tanto como Belén Esteban. No comparto el ancho de banda y la impunidad que disfrutan nuestros impresentables periodistas deportivos. No soporto que le den un programa a María Teresa Campos para hablar de fútbol. Ni que el presidente diga que a España le viene muy bien que su equipo gane. Ni ver a la Reina separada por una simple toalla del catalán miembro reproductor de Carles Puyol. No quiero ver a masas y ordas movilizadas por el fútbol, formadas por los mismos ciudadanos que se mantienen indiferentes ante otras realidades de mayor calado y mucha más repercusión. No quiero tener que ver a más J.J. Santos, ni a Paco González, Roncero, Lama, ni otros muchos inconscientes, ignorantes y frívolos que crean opinión en este país. País dónde el periódico más leído diariamente es un folletín pseudodeportivo, que aventaja casi en un tercio a la siguiente publicación. Folletín que se ha dedicado a desprestigiar a toda África con artículos poco respetuosos y menos veraces por el único motivo que uno de sus colaboradores sufrió un robo. Folletín que para ganar adeptos ha tenido la ocurrencia de permitir que famosillos de tres al cuarto escriban sus crónicas deportivas. Folletín que crea opinión y cultura, quizás incluso sea uno de los adalides  que permitan que nuestros conciudadanos acepten que Belén Esteban gane más de un millón de euros al año. Y lo que es peor que nos felicite las navidades. Ciudadanos seamos serios.

Decía Unamuno que el nacionalismo es una enfermedad que se cura viajando. Yo que siempre eludí fes irracionales.  Disfrute con el omnipresente nacionalismo yankee, me sorprendió el aferrado nacionalismo brasileño, y tuve el placer de asistir al redescubrimiento de los emblemas nacionales en Alemania, gracias a la celebración de un mundial. Incluso voy a reconocer que el chovinismo francés siempre me pareció legítimo.  Y al regresar a casa me disfruto de que los españoles luzcan sus colores, sin tapujos, sacándolos de las vitrinas de valles caídos y bien sepultados, liberándolos de yugos y reivindicando que esa bandera representa a todas las Españas. Y que reniega de aquellos que la usaron para mancillar a sus propios hermanos. ¿Ven el peligro? Me pongo un poco nacionalista y se me escapan los pies de la tierra. No señoras y señores, no quiero que ganemos. No estamos preparados, aún no.

P.D. Este año mi casa se convirtió en sede del mundial. Mis amigos y hermanos vendrán de nuevo para la final, me sentiré extraño, dividido y como he aprendido a hacer, confiaré en que gane el mejor.





Un hecho

7 02 2010

 Desde hace varias semanas somos todos testigos y partícipes de la Canalesmanía. Un fenómeno nuevo, pero un jugador esperado. Me niego a aceptar que al Racing le haya sorprendido la irrupción de Canales. Pues, algo ya intuyó Santi cuando leyó los informes de Javi San Juan y se decidió a incorporar al pequeño Canales al futbol base del Racing. Después, año tras año fuimos testigos de la progresión del chaval que dejo de ser niño pero, seguía jugando como siempre. Muy bien. Poco a poco lo que era un proyecto de futbolista se iba convirtiendo en realidad. Sus potencialidades se incrementaron, su talento innato permaneció intacto y incorporó nuevos aprendizajes técnicos y tácticos a un cuerpo cada vez más de hombre. Lo que muchos intuyeron y más esperaban se hacía realidad. En el 2008, del División de honor al Racing B, internacional sub-17, campeón de Europa, internacional sub-18, debut con el Racing tanto en UEFA como en Copa del Rey y en Liga. Ya en el 2009, campeón, goleador y mejor jugador del torneo Atlántico, y consigue también sus primeros goles en la Liga de las estrellas.

Que Sergio Canales fue cumpliendo todos los pasos para ser un buen jugador es un hecho. Que era previsible que irrumpiese con fuerza en primera, pues también. Sorprende poco a quienes conocían bien al chico, despierto, listo, centrado y simpático, a su fútbol, y a su familia y entorno. Que han sabido proteger y educar a Sergio de forma ejemplar siempre.

Miren si se sabía, que era muy probable que el niño Sergio Canales fuera un buen jugador de fútbol, que hace años Lendoiro quiso parte del pastel. Pero, es que a Lendoiro se le escapan pocas.

Y aquí al Racing, algunas más. ¿Qué jugador cántabro ha dado lo mejor de sí en el Racing? Muy pocos, quizás salvo Munitis y Colsa. Y ambos estuvieron más de tres temporadas fuera de Santander. Amavisca, los dos Helguera, de la Peña, Luis Fernández, Vicente Engonga tuvieron desde muy jóvenes que emigrar para convertirse en jugadores. Que con Canales pueda ocurrir lo mismo, no sería nada anormal.

Si es normal que el Racing no pueda retener a ciertos jugadores prometedores, caso Marcano, Antonio Tomás. Pero, si es más alarmante no dar oportunidades a una cantera que mientras la dirigió Santi Gutiérrez tuvo un rendimiento más que aceptable. Jamás se ha sacado tanto de tan poco como bien dice Quique Setién. Tampoco es de recibo que aquellos jugadores que consiguen llegar al primer equipo no lo hagan con una cobertura legal que beneficie al Racing.

 Que el Racing no trata bien a su cantera es sabido. Y que la cantera del Racing ha sido muy agradecida, también. Vayan a ver el estado de las instalaciones de la Albericia, que por fin se comienzan a renovar. Recuerden que hubo un campo cuya tribuna se cayó, y estuvo en ruinas varias temporadas.

El efecto Canales podría ser un toque de atención para mejorar la relación del equipo con su cantera. E invertir en los jugadores cántabros tanto para engrosar la primera plantilla (como se ha hecho en los últimos años Cristian, Moratón) como para obtener ingresos con los traspasos de los próximos jugadores cántabros.

 Estoy seguro de que la última camada de la cantera de Santi va a dejar algún buen jugador más. Ya sacaron las botas del cesto Edu Bedia, que volverá más fuerte, e Iván Bolado. Sin duda se sumarán Luisma, Osmar, los dos Marios, Gonzalo, Picón, Alberto, Juan, Cesar y alguna otra sorpresa de los juveniles. Siempre y cuando se apueste por ellos, y se les dé la oportunidad claro. Estas generaciones además tuvieron la suerte de beneficiarse de los años de trabajo conjunto de Setién y Santi donde pudieron entrenar con técnicos como Ramiro Amarelle, ahora en el Deportivo o Esteban Torre que demuestra, una vez más su valía, ahora en Bezana.

Que esta generación tenga su oportunidad dependerá de si habrá un entrenador concienciado y valiente. De que seamos pacientes con los canteranos y no confiemos en foráneos. Algunos incluso más jóvenes e inmaduros que ellos.

 Quizás el Racing deba confiar en Portugal y en su experiencia como formador de futbolistas no solo como entrenador. Canales ya estaba ahí hace unos meses, solo necesitó confianza y campo para explotar. Gracias Portugal.

Invertir en medios será clave para mejorar la estabilidad y fortalecer el Club. Este Racing ya lo hace, se están mejorando las instalaciones y equipaciones pero debe dar un salto más. Si Portugal ha sido clave, fundamentales serán los equipos técnicos de la base para mejorar el nivel de los futbolistas. Y lo que no puede hacer este Racing es prescindir de los mejores entrenadores. Entrenadores forjados en el propio club, cuyos resultados les avalan por encima de cualquier otro. Pero a los que sobre todo les avalan los jugadores que tuvieron la suerte de entrenar y mejorar con ellos. Que el Racing prescinda de entrenadores como Javi San Juan o Julio Santamaría. Es un lujo irresponsable e innecesario. Pues, demostraron siempre su valía, lealtad y profesionalidad. Y quien más pierde con su ausencia, es el Racing, su cantera y su futuro.





Volví al Fútbol II

15 11 2008

Volví al Fútbol II

Esta vez me calcé las botas, si unas nuevas copa mundial. La primera, como es de rigor, en la frente. Me llamo un equipo para jugar de portero en una liga de veteranos de futbol 7. Como me habían visto entrenar a los porteros se pensaron que yo era una especie de araña negra. Les explique qué no, pero que aceptaba, pues no había más propuestas.

Así que me presente preparado con el traje del portero de mi equipo. Que por cierto me quedaba como un guante. Me hicieron un pequeño test en el calentamiento y allí pensé, joder por fin me van a creer, pero no. De hecho, se acercaron todos los niños del campo para tirar un tiro al portero. Me moría de la vergüenza.  

Antes de contaros como se desarrolló y finalizó la cosa os meteré en harina. Se juega en un sitio “indoor” que básicamente consta de un bar, que no para de vender palomitas llenas de mantequilla y jarras de cervezas enormes, al que le rodean tres campos de fútbol 7 de hierba artificial. Así que la gente se pasa las tardes o el fin de semana intentando jugar al fútbol y bebiendo muchas cervezas. Se llama Soccer city, pero para algunos podría ser el paraíso.  

El juego es diferente: el campo no tiene fueras, ni esquinas, esta redondeado en los corners, las porterías están empotradas en la pared y se juegan dos tiempos de 24 minutos.  Dificilísimo para el portero, por los continuos rechaces, y de un ritmo altísimo. Porque además de no haber fueras, aquí ni dios para el balón. Corren como pollos sin cabeza.

Se han pintando tres zonas en el campo. (Es ideal para entrenar: inicio, creación y finalización, pero ellos no tienen ni idea). La primera regla es que no se puede jugar de una zona lateral a la otra directamente. Tiene que botar el balón en la central. Y la segunda novedosa regla es que en la zona de finalización, la última al atacar para los neófitos en la materia, debe tocar el balón una mujer antes de marcar. Siempre se acaba mejor tras el toque de una mujer. Y la última regla es que si marcas desde la zona intermedia el gol vale doble. Viva Americalandia.

Pues sí, los equipos son mixtos, y menos mal, porque ellas son las que mejor juegan aquí. Tienen más rigor táctico, y juegan fuerte. Aunque hay alguna, que bueno, en fin…también alguno.

Así estaba la cosa, íbamos a comenzar yo de cancerbero. Pero, antes Jack,  pelirrojo y capitán, (que es horrible y por eso hace el equipo, para poder jugar) me explicó las reglas y me recordó que estaba a prueba para sustituir al portero lesionado. Cuando aparecieron dos personas de color, de color negro, o sea negros, pero más que el presidente. Negros de los de verdad y uno venia con guantes. Así que me cambié de camisa y me convertí en mediocentro en dos segundos. Eso sí, no salí de inicio.

Empezamos ganando, pero la primera vez que llegaron donde el negro  nos marcaron, la segunda se lo marcó el y la tercera también. La madre que le parió. Me dieron ganas hasta de ponérmela yo o poner alguien de su familia. Entré en el campo perdiendo 3 a 1, y con mi entrada pronto nos pusimos 4 a 1. Encajamos otro gol. Así que me enfadé y empecé a correr. Presioné, sorprendí, pasé y gol de Karen la delantera.

Come es lógico todos los equipos suelen dejar de palomera a una delantera. Lo que no entiendo es porque no la marcan y marcan a los tíos. Pues si ella no la toca, no hay gol. Cosas de americanos y su soccer.  Así que yo me dedico a marcar delanteras, que no se me da mal.

Recibí bien perfilado en la zona central, encaré fui por la derecha, me quisieron cerrar y sorprendí con un disparo cruzado: 3 a 3. La grada empezó a aplaudir, y yo me vine arriba.

Me mate a correr,  asistí a una incorporación de nuestra defensa, que es la mejor del equipo,  que definió a lo Koeman y nos puso por delante. Me tuve que desdoblar y duré trece minutos más. Horrible eso de correr sin sentido. Al final acabamos 4 a 5 en el descanso. Donde me comunicaron que debía ponerme de portero en la segunda parte, “joder, no hay otro pensé”. Pero, es como una tradición cambiar al portero. Así que me volví a vestir de gala. Y como el área es minúsculo y hay diez mil rebotes, me dedique a jugar de libre.

Se me olvidó decir, que en el equipo contrario había un elemento marrullero, que tuvo detalles feos con nuestro portero, incluso le digo no me toques a voces, cuando el otro le ofrecía ayuda tras un choque. El mismo elemento consiguió que expulsaran a nuestro mejor defensa, tras provocarle con dos empujes muy ruines. Hay intervine yo, que le tenía ganas, y el cabrón me habló en portugués, y así le contesté. Pero, fue majo y me descojoné, porque lo hacía para aprovecharse de los pobres yankees que no saben cómo se juega a esto. Yo pensé que era uruguayo, pero no, era de Nápoles, italiano y del sur como no.  Al final hablé con él, era un elemento cincuentón de cuidado. Es imposible que los yankees ganen a esto. Si los italianos fueron capaces de expulsar al frio Zidane, y se hicieron los amos de Chicago en los 20,¿ cómo  van a ganarles jugando al fútbol?

Bueno, total que hice un partido curioso de cancerbero,  hasta los tres minutos finales permanecí imbatido. Pero, mi equipo fue incapaz de materializar una de las muchas ocasiones que tuvimos. Y ahí surgió mi talón de Aquiles, me crecí. Ya había hecho un par de salidas de puños que arrancaron admiraciones, y faltando tres minutos decidí ir a por otra. Y cuando ya la tenía y encima le había dejado el recado al italiano, apareció alguien en mi trayectoria. ¿Quién? Como no, el capitán, el pelirrojo, no hay uno bueno. Así que le pegué a él, en la cabeza y el balón entró manso en mi arco. 5 a 5, así acabamos. Eso sí, tras dos intervenciones exitosas, que no consiguieron lavar mi imagen. Ni que decir tiene que pasé la prueba y el capitán me quiere para todo el año, y encima el primer mes no tengo que pagar nada. Y han resuelto que juego la primera parte de jugador y la segunda bajo los palos. Yo encantado, mañana voy a comprarme unos guantes.

Podías venir y les dábamos unas lecciones prácticas para que pusieran nuestras camisas en las paredes. O si no podías venir, mamaros y romper alguna cosa o prender fuego a algo…

 





Goles y sudores

11 10 2007

Hace ya tres semanas. El martes jugamos futbol sieben, en campo de hierba bueno y mojado, un poco. El cielo, mi equipo con uno menos, corrí tres campos. Estoy en el cielo, si existe yo solo quiero eso, jugar al fútbol. Es imposible jugar con uno menos, pero me divertí como un enano.

Después , nos dijeron, que al día siguiente , teníamos un partido a las afueras de Frankfurt. Así que encantado me apunte a jugar. Resulto ser casi de UEFA el partido porque tuvimos que hacer 60 km para jugar. Haceros una idea de la motivación de esta gente, después de trabajar se hacen ese camino para jugar al fútbol.

Jugamos en un campo muy tipo el Torina, la pelota botaba más que la cadera de Marino. El rival parecía serio, destacan un Gascoigne con malas artes en el centro, un delantero Ravanelli, un central durísimo y el mejor una especie de media punta de 2 metros. Pensé que me tocaba rascar banquillo, pero no. Me dieron la manija y con el 16 a la espalda. Mi sueño.

Empecé mal, perdí los tres primeros balones que toque. Malos controles, el bote imprevisible. Pero como los grandes seguí jugando sin importarme. Me hice sitio, acoté mi zona y empecé a llegar. Primer gol, me anticipé, robé, y golazo de Ivo, un zurdo que juega bien, y la pega mejor.

Saque de banda ofensivo, entro en el área amago de apoyo y voy de ruptura, recibo de cabeza en la esquina derecha del área pequeña. Me llega a marcar le dosmetros muy sobrado. Le gané el salto, cayó a suelo y el remate rozó la escuadra. El partido era mío.

Minuto 25, ganamos el partido. Vuelvo a anticiparme al Gascoigne, salgo como un rayo y se me cruza un libre de la misma edad que Beckbanuer, pero mucho menos estilo. Se derrumbó con una pequeña finta y me planté ante el Tobar. Era gordo y viejo, pero sabía del oficio. Me tapo bien, amagué de interior palo largo, pegué mal y me salió una semivaselina que rompió el partido. A partir de aquí jugamos a placer, pero sin abusar, con tranquilidad. Lo mejor es que acabé a tope a pesar de haber jugado el día anterior. Ahora mismo casi un mes después estoy mucho peor.

Lo mejor. Después de ducharnos y bebernos unas cervezas en el vestuario, fuimos al bar a beber más cervezas y comer salchichas. Mientras veíamos la selección alemana. Me encanta esta gente, son como de Bárcena. Allí estuvimos tranquilamente una hora dándole, con los del equipo contrario. El típico Lázaro del equipo rival me dijo “du spilst hart” y yo le respondí” nein, ich bin hart”.

El postre. El árbitro tenía unos 70 años, se calzó atuendo deportivo y se bebió unas siete cervezas tranquilamente. La arrancadera incluida (tipo Lolo Caballo) se iba para casa y le dijo un gordo que estaba en la barra( tipo Vargas) que les sobraba una cerveza de las que pidieron. Acto seguido dejó la bolsa y se dispuso a finiquitar la sobrante. Allí le dejamos. Por cierto, era clavado a Luis Aragonés, hasta en la mala ostia.

Después he seguido jugando pero mermado por el cansancio que me produce el dolor de espalda y por el menor ritmo de entreno (hace frio). Ahora estoy en época de carga, espero llegar pletórico al torneo de Diciembre. Así jugamos contra los listillos de Panic Ostend, que son el equipo tipo Fraguas contra el que jugamos en el torneo este verano. Se acordan de mi. Y más después de este partido. Ellos tendrían una media de unos 35 años y todos están en forma. Nosotros una media de cuarenta y cinco, y por que la bajamos tres jóvenes que sino más alta. Y la forma fue un recuerdo de épocas pasadas. Además, jugamos sin portero. Así que el panorama estaba claro. Aún así empezamos ganando todo el primer tiempo y acabamos perdiendo de uno y ellos pidiendo la hora. Yo no jugué muy bien, pero pude repartir. Gané todos los duelos, y fallé un gol. Mi especialidad, anticipación, carrera, rompe al central y me planto delante del portero. Pero no encontré momento de chutar, y al final lo hice con el lateral encima que desvió mi tiro. Lo más destacable que volvió jugar el tonto turco que se parecía a Queco y que es un cobarde y el tipo payaso jugando. No para de hablar, de quejarse, de hacer entradas feas y luego nunca mete el pie. Ni que decir tiene que tuve mi primer rifirrafe y que dos veces mordió el polvo. La última, casi al final, espectacular. Balón suelto el con ligera ventaja, pero yo con más decisión. Metí, cargué el muro y el quisó chocar pero acabó revotando. ME ENCANTA. Se oyeron : , Super GONSALO, SÖn GONSALO.

Pero estoy jugando peor, estoy un poco mermado, los campo están peor y mi capacidad técnica sufre. Además, me dan más responsabilidad ofensiva que la que puedo aportar y me pesa un poco. Hoy jugamos casi nevando, frio, ha llegado y se va a quedar. Marqué dos goles, di otro, metí otro en propia, pero estoy lentísimo. Es la puta espalda que juego como trabao.

La próxima semana tenemos un torneo de cuatro equipos de futol-7. Espero llegar bien.

Ya os contaré. Un abrazo y contar con mi aliento en Aguilar.





Ich spile FussBall und liebe FussBall

1 08 2007

A nadie da de ganar esa locura que hace que el hombre

sea niño por un rato, jugando como juega el niño

con el globo y como juega el gato con el ovillo de lana:

bailarín que danza con una pelota leve como el globo

que se va al aire y el ovillo que rueda, jugando sin saber

que juega, sin motivo y sin reloj y sin juez.Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo,

y en ese goce subalterno se realiza.

E. Galeano.

Os cuento la última novedad, el sábado me levante para ir correr. Tras Dreizig minutem me encontré a un amigo (Mika, escritor iraní) en el Grunenburg Park. Que me dijo que si quería jugar con ellos al fútbol, que era un torneo y podría jugar con algún equipo porque el suyo estaba completo. Obviamente le dije que si, fui corriendo a casa a buscar las botas y volví vestido para la ocasión.

Resulta que era un torneo que organizan dos tipos (creo que eran albañiles) todos los años. Construyen unas porterías, ponen unas pequeñas carpas, barbacoas y cervezas. Y se organizan un torneo con liguilla y eliminatoria.

Me pusieron en un equipo con uno de los organizadores que jugaba de portero, así que pensaba que tenía un buen equipo más aún cuando vi que nadie quería jugar de defensa.

Me equivoqué éramos los más flojos. Pero aún así lo dimos todo. Sobre todo yo. Acabé reventado jugando desde las 10.00 a las 18.00. Y ese que fui a correr antes, que si no ganamos el torneo.

En mi equipo no defendía ni dios, me tocó a mí. Me Salió bien: you play is very hard, you play strong, Spanier bin Stark…

Además, en el partido que nos jugábamos el pase a las finales marqué el gol en el último minuto. Marca de la casa, anticipación defensiva, apertura a banda e incorporación al remate. Mal pase, violencia por el despeje, me la llevo, me coloco y marco. Pasamos a la semifinal.

Semifinal contra un equipo tipo los de Fraguas, listillos y fantasmillas, damos la sorpresa y nos adelantamos con un golazo de cabeza en un córner. Si también marca de la casa. Que cabeza tengo, no solo para viruta. Después multiplicación defensiva y sólo pudieron empatarnos con un golazo por la escuadra. En la prorroga tuve el pase pero me la paró el portero cuando le había tumbado ya. Tenían un delantero tipo Queco, guindilla, que le tuve que enseñar un poco los tacos. Por cierto, el público aplaudió mis cortes, Dios me sentí futbolista. Claro me pudo la presión y mande mi penalti al larguero, y no pasamos a la final. Pero me han invitado a jugar los martes los socios de un club de fútbol.

Acabé reventado, tengo la espalda que flipaba el masajista que me atendió hoy. Me dijo que necesito masajes diarios.

P.D, tuve que chocar con un par de muros, comprobaron que toda fuerza tiene su reacción. Después no me buscaban en el choque, pero ando rápido que he perdido algún kilo…Un viejete que venía de curtido, probó el amargo sabor del pasto…





MENTIRA

9 07 2006

La grandeza del fútbol es que es…. MENTIRA.

El fútbol es como la vida siempre ganan los mejores.

Mentira, hay veces que no.

El fútbol es como la vida siempre te da tu oportunidad.

Mentira, hay veces que llega tarde o no llega.

La fortuna sonríe a la audacia (juego ofensivo y ocasiones).

Mentira, muchas veces no tiene recompensa.

Cuanto más bueno eres y más te esfuerces, más fácil es que ganes.

Mentira, que se lo pregunten a Francia.

La vida y el fútbol, al final, pone a cada uno en su sitio.

Mentira, no, en esta final.

Si señores esta es la grandeza del fútbol, que todo ello es mentira. Todo lo que hagas puede ser insuficiente. Puedes ser valiente, darlo todo para levantar al mundo: jugar mejor, tener mejores jugadores o al mejor, defender más y mejor (pues la defensa empieza con la presión), tener mejor estrategia, crear más y más claras ocasiones, luchar hasta al límite incluso con menos efectivos…

Te lo mereces, lo has demostrado. Pero es mentira. Al final, pierdes.

Es mentira que no se le pueda perdonar su fea, impropia e incorrecta conducta a Zidane. Aunque lo diga Maradona. Cuántas veces se le escapó la tortuga a él, incluso sin presión, sin ofensas, sin motivos. Pero se le perdonó. Espectacular, una vez más, la última, el repertorio de controles, movilidad y visión de Zizou. Su mejor virtud sin duda es que es franco y sincero. Es el más elegante, pero humano. El no actúa, juega al fútbol. Incluso lesionado. Por eso no engaño a nadie, ni a Materazzi. Pero cayó en su trampa.

Ale, ale, Zizou, Chapeu forever.

Es mentira, Matterazzi no es campeón. Es un ladrón, nos privó con su treta. De los últimos minutos de Zinedine Zidane. Ya no nunca más lo veremos controlar, mirar y pensar en una final. Quizás me equivoqué antes: su mejor virtud es su cabeza, la que usa incluso para rematar y meter goles. Al final, también fue esta quien le perdió, ¡tanta pérdida ¡ solo por un segundo.

Quien no me crea, que mire el partido. Y sino lo ve, es que no le gusta el fútbol o no lo entiende.

Dos verdades: lo que nos hace felices en la vida y en el fútbol son los pequeños detalles: los controles de Zidane, el coraje y la oportunidad de Cannavaro, la presencia de Bufón, los pulmones de Makelele, el dolor contenido de Zizou, las burlas de Rivery, la verticalidad de Henry, el gesto de Abidal a Buffon, la contundencia de Thuram y Gallas, el recorrido de Sagnol, la paciencia italiana, el atrevimiento de Materazzi, el acierto del arbitro y como no, el penalti epicúreo del más estoico Zidane. Que pena que no pudo lanzar otro.

La otra, fútbol es fútbol. Que grande es.

Acabo con otra mentira, los italianos no ganan por suerte, malas artes, por su catenaccio o por su tacañería. Ganan porque son buenos. Tienen buenos jugadores, mejores entrenadores (Lippi acertó en casi todas sus decisiones) y sobretodo creen en sí mismos. Además conocen una máxima en el fútbol. Que suele ser injusta y fortuita. Dice que cuando se empata con goles se decide el ganador por penaltis. Para lo cual están preparados con excelentes porteros además de fríos “cañoneris” Jugando así han ganado cuatro mundiales, ¿porqué van a dar rienda suelta a sus artistas? Si con el oficio y la brega de sus legiones han conquistan todos los campos?

Forza Italia, felicidades. Alea iacta est y ellos lo sabían.

Ale, ale, Blues, porque vosotros sois los campeones. ¿Ah no? Bueno pero se lo merecían, porque así lo demostraron.

9 de julio del 2006

P.D. Zizou es el héroe pero acabó como villano. Respetemos su retiro.

Materazzi es un villano, nunca será un héroe.

Tenía razón Domenecq, los astros no estaban con Trezeguet.

P.D II Cuestiones Técnicas:

1.Francia presionó, defendió con contundencia, atacó con convicción ,tuvo y movió la pelota. Pero tuvo dos carencias permanentes: Primero todo lo que creaban la mayoria de las veces no lo remataba nadie: Zizou venía de muy lejos, Henry caía a banda y los demás llegaban muy justos. Cuando se fue Viera, se agigantó este problema. Segundo, la mayoría de las jugadas por banda las finalizaban los laterales. Con lo cual no sorprendían a nadie, ( y menos a Cannavaro), desaprovecharon el regate y técnica de sus extremos.

2.Se nota que Maradona cuando jugaba casi siempre tenía el balón, perdón la pelota, con lo cual siempre atacaba. Al igual que se nota que Julio Maldonado ha visto muchos videos. Ninguno entendía porque Italia estaba muerta. Siempre se cansa más el que no tiene el balón. Y no solo por lo que corre. Por eso estaba muerta, pero coleando.








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