Quilombo

Contra viento y marea, esta vez cogimos a uno de los malos. Celebrado a bombo y Manolo, exhibimos nuestro actual hombre de Banyoles como una gran victoria y el no vas de la eficacia. Aplicamos la siempre vigente patente de Corso y obtuvimos un generoso botín (con mayúscula hubiese sido un pingüe negocio). Craso error

Las dificultades comenzaron pronto. Pues, se complicó el ponerle el cascabel al gato. Que si es mayor; que si no lo es, pero lo parece; Que si da el pego; Si es que estos son como los japoneses que parecen todos iguales… Recurrida, la técnica dictaminó que además de Pirata era precoz y por lo tanto se le confinó en un centro de menores. No debía estar muy cómodo o se complicaban las cosas. Ya que, si ya es de por si complicado tratar con piratas en estos tiempos (de los que no llevan traje y si armas en vez de intereses me refiero) imagínense con uno que no tiene ni edad para el carnet.

Total que haciendo bueno el refrán, a la tercera, el bueno de Abdu Willy resultó, según la técnica médica, mayor de edad y carne de juzgado. Esta vez no había margen de error y se iban a hacer bien las cosas. Es decir, que el bueno del señor (es mayor de edad) Willy iba a ser la cabeza de turco de todo el tinglao. Algún vil con ansias de revancha miraría de reojo al garrote imagino.

Pero mira tú por dónde, los pérfidos bucaneros (con permiso de los ingleses) se muestran solidarios y reclaman por activa y pasiva la vuelta de su querido Willy. Algo que a nadie se le había ocurrido pensar con anterioridad, estando en negociaciones,  antes de montar toda la farándula. Porque claro, estos piratas como van a echar en falta a uno, con todos los que son y todos iguales. Que se cojan otro.

 Sospecho yo, que viendo los malvados corsarios dónde estaba metido el bueno de Abdu(allí era menor de edad), pensaron: vamos a reclamarle no vaya ser que lo traspapelen en algún juzgado, o lo archiven en algún caso o nos le tengan dando vueltas hasta que prescriba el caso. Mira tú que en tres pruebas y unas semanas le han hecho un hombre…

Y ahora ya están las cosas como nos gustan. Spain is different, por desgracia. Todo dios opinando y pasándose al Señor Willy de uno a otro. Le auguro más vueltas y días que a su tocayo Fogg. Ahora, nadie sabe qué hacer con él, ni cómo. Y se produce ese tan típico vacío de poder y decisión español, donde todo el mundo mira para otro lado y farfulla algo del vecino intentando que el chaparrón le pase pronto. El final le conocemos todos. Nadie dimitirá y se expulsará del cuerpo al insensato que atrapó a Abdu (en mares internaciones, señor Willy en territorio patrio). Que es que no se puede ir por ahí deteniendo a gente sin saber que hacer luego con ellos.

Se me ocurren a mí dos soluciones rápidas: Una, que le den los papeles al señor Willy. Le nombren portavoz del gobierno para solucionar el embrollo y prometan la nacionalidad a los sanguinarios piratas a cambio de los rehenes. Luego hay opciones varias: edificarles alguna vivienda de protección en Peregil, darles unos dvd y unos relojes para que vendan copias de Ramoncín, o aprovechar su experiencia náutica para abordar pateras, cayucos y planeadoras (con patente de corsa patria claro) y usar así su potencial en pro de la sociedad. O llevarles a Gran Hermano o a casa de Marujita Diaz…

Dos, que le vuelvan a hacer otra prueba técnica. Digan que es Abdu y hagan como con los pezqueñines. Que como no da la talla, le devuelvan al mar. Ya es mala suerte, para una vez que pillamos a uno resulta que es un grumete. La culpa es de los padres que les visten como fieros piratas.

(¿Valdrían estas ideas para ser ministro? ¿O asesor al menos?)

Quilombo, según la RAE significa lio, barullo, desorden, andurrial o prostíbulo. Quilombos, eran los pueblos que fundaban los esclavos africanos en América tras conseguir su libertad o fugarse. Es obvio que los avanzados hombres blancos desde hace tiempo no entendemos a estos negros.

Mientras tanto los marineros siguen confiando que las autoridades nacionales les solucionen la papeleta regresar a casa para faenar en paz en aguas internacionales. Me consta que alguno esta repasando su árbol genealógico para apelar a su condición de francés, inglés o yankee.

Por cierto, ¿alguien sabe si existe algún armador negro africano? ¿Alguien sabe si los barcos africanos pueden venir a faenar la anchoa?

 

 

Una imagen pocas veces vale más que mil palabras

Que país, que país. Todos: las arpias y los buitres a rajar y dilapar…Viva la Tolerancia….joder que ganas de ser extranjero….que duro ser gordo y feo en este país de envidia y descalificación constante, y más aún si quieres ser diferente.
Política: Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo. Aquí no hay nada que no sea público y lo privado nos interesa a todos. Hace unos días vi con estupor como unos malnacidos lumbreras con acreditación de periodistas se congratulaban por haber grabado el mensaje que una persona enviaba desde su teléfono móvil. No les importó, que fuese privado, que podrían ser indiscretos o incluso dañar alguien. Tampoco les retuvo estar dentro de un juzgado cuando lo grabaron. Viva la verbena.

  
La foto es cuanto menos siniestra, incluso la señora Obama con el constraste añade más tenebrosidad a la composición. Pero, ¿acaso no son más que dos niñas adolescentes gorditas, amorfas y rechonchas? Es verdad,que todos tuvimos una adolescencia dura, mirad vuestras fotos si no lo creeís. Es verdad que el estilista podría haber ayudado al menos a la madre. Es verdad que para mi gusto su indumentaria esta fuera de lugar, y que no creo haya sido muy inteligente, no haber sido un poco más formal por un día.
Pero, ¿hubiesen sido mejor si llevasen un palabra de honor de Tommy, y unas bragas XXL de Hello kitty? Si su único mal es este, resulta que dice mucho a su favor. Otras hijas de president necesitaron ayuda para superar sus adicciones alcohólicas. Si, si, ya se que ahora escriben libros infantiles sobre el embarazo…u otras hijas de gransídisma candidada que se quedan embarazadas con 16 primaveras, incluso recuedo otra que con 21 años su única virtud ( a parte de llegar plena a la consumación del santo sacramento espero, por coherencia) fue  casarse con un hombre mucho mayor que ella. Y como no, todos rajamos: menudo pelotazo….Eso si, se puede ser borracho, figurín o padre precoz, pero como dios manda, o al menos que el padre de la criatura sea guardia civil.
Si es verdad les ha faltado cintura política, no ha sus hijas, para entender el nido de víboras y avispas en el que vivimos…dónde no es nuevo que nos gusta mucho más destruir que construir ( a pesar del ladrillo) y cuya única chispa se suele usar para hacer mella en el prójimo.
Que durmáis felices hijos de la grandísima….ESPAÑA, una, grande e impune. Dónde se arma la Belén en todas las TV y a nadie le importa, al contrario nos regocija.

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¡El rey ha muerto! ¡Viva el rey!

 Se fue como vivió rodeado de misterio, de polémica, de confeti que el contrataba para que le lanzasen. Eligió un buen momento para despedirse, un momento cuando se cuestiona todo lo que hicimos, hacemos y nos planteamos que hacer.

No sé si fue un genio pero sí, que marcó época y que era único. Vivía obsesionado por crear su propia leyenda. No sé si descansará en paz pero seguro que feliz, pues está más cerca de ser leyenda. Siendo el más pequeño, que no el último, llego a lo más alto. Tanto que era difícil no perder la perspectiva. Fue ídolo, icono, incluso zombie, pero él quería más, quiso ser Bad, para luego salvar al mundo. Cuando era negro quiso ser blanco, y cuando palideció se acerco al lado oscuro.

Después de ser único, extravagante, diferente y estridente quiso ser normal. Ser padre y tener una familia. Como se creía el más grande, busco una princesa. Pero se conformó con la hija de EL REY. No satisfecho, busco otra madre, una que no le eclipsase a sí mismo. Tuvo hijos, y una familia, quiso amar por encima de todas las cosas y acabo en los tribunales. Se sabía un astro, pero siempre quería más…era como la época donde vivió y reino: insaciable, siempre más.

Era el rey perfecto, nadie mejor que él, encarnaba los valores de nuestra época. Genio y desfigurado, siempre más allá de los límites, siempre dando tumbos y bandazos a pesar de sus éxitos. Todo era tan hipertrófico que no resultaba ni rentable. Pero, ¿Qué importa el fin? Lo importante es que sigan funcionando los medios, cada vez más y más caros, menos productivos, más incoherentes, más absurdos. Pero siempre con porcentajes.

Se desplomaron los bancos, y tuvo que acudir el Estado. Se fue el Rey, ¿se sostendrá mucho más nuestro reino? Tenía todo para ser el más grande, el lo sabía y así lo creía. Quiso ser mito y se consumió en ritos, se momificaba cuando aún le tocaba vivir. Tenía su tierra negada, tenía su regreso, se iba a reinventar, lo tenía todo y el sentía que no tenía nada. Más siempre más. Ahora empieza su leyenda, sus censores atacan hipócritamente su forma de vida, cuando no encarnaba más que la enésima potencia de los que todos hacemos. Él era hiperbólico como la suma de todos nosotros. Mas, es siempre lo mismo, más, siempre más.

 Quiso ser blanco y no dejo nunca de ser una sombra de su mejor y más oscura versión. Viva el Rey, el Rey ya ha muerto.

Quería ser el más grande, así que volverá. ¿Alguien lo duda? El ya lo hizo. Y si no, lo harán por él, hagan caja señores.

Made in USA

 

De vuelta a casa y pocas sorpresas. Lo bueno siempre viaja con nosotros, lo malo lo mantenemos siempre al acecho.

Me despedí de Brookville como siempre, por sorpresa, tras meditar con precipitación, pero nunca prematuramente.

 Fue espectacular como me trataron los americanos cuando les comenté la noticia. En un primer momento, me escucharon, me entendieron y se dispusieron a ayudarme, pero me dijeron claramente que no estaban dispuestos a prescindir de mí.

Así que me preguntaron y buscaron mil una formas para evitar mi marcha. Entre ellas, me ofrecieron Prozac para acabar con cualquier sentimiento de angustia o tristeza.  Cuando comprendieron que la decisión era firme y consensuada. Cambiaron. Y se dispusieron a realizar los trámites de la mejor forma posible. Pero, no solo para ellos, sino para mí también. Cuando hay que hacer las cosas, las hacen y las hacen bien.

Así que acordaron conmigo un plazo de finalización, unas actividades, me expusieron dos fórmulas de finiquito, me organizaron tres despedidas y me buscaron un sustituto. Todo ello con un gran rigor profesional y con gran empatía. Tengo un gran recuerdo del “principal” Mr. Simonson que desde me dijo que no me preocupase por la escuela, pues las instituciones y las colectivos siempre sobreviven que lo importante son las personas. Luego añadió, confía en mí que ya sabes que he tenido tres mujeres. Además, grabó una frase en mi para siempre: “you are a very good teacher, because you teach with the heart and that is the most important”. Y lo mismo repitió en mi despedida pública del colegio. Despedida donde me mostraron su agradecimiento y me hicieron varios regalos.

Cuando volvía en el avión e iba abandonando en cada aeropuerto que recalaba parte de mi pesada valija me acorde de cómo habían sido mi despedidas en otros lugares. No hubo falsas intenciones, no hubo presiones, no hubo acusaciones, no hubo reproches, ni trabas, ni desaires, no se levantaron falsos testimonios. Solo se agradeció el tiempo pasado y se confió en que nos volviésemos a encontrar de nuevo. Me dieron una lección de profesionalidad y de respeto. Se quedarán para siempre conmigo.  Y en esos días grises y con nubes ahora tendré otro un lugar para sentirme seguro y arropado.

 

Brookville, Indiana 1 de Marzo del 2009

Santander, Cantabria 14 de Junio del 2009

Berlín ist sensationell

Cuando algo transcendental nos acechaba (siempre los mismos miedos, las mismas pasiones) Christian y yo nos íbamos al cine de la Zeil StraBe. Cines pequeños, con encanto y poca entrada. Tenía que decidir si dejaba Frankfurt por Brasil. No recuerdo la película, recuerdo la conversación con Christian y nunca olvidaré la sorpresa a la salida del cine. Salía deshojando la margarita y cuando con rotundidad oí: “Zalo, te vas a Brasil mira”.

Levanté la cabeza y me topé con un anuncio gigantesco del gobierno brasileño donde aseguraban que  Brasil era sensacional…..durante la película los organizados empleados alemanes habían empapelado toda la calle. Me fui a Brasil.

http://www.youtube.com/watch?v=i5IBKMkZYeY&translated=1

He estado dos veces en Berlín, y no puedo describirla de otra forma: es sensationell. Es una ciudad atemporal. Pasado, presente y futuro aparecen en cada rincón, en cada persona, en cada momento, en cada sabor. Y no sabes con que quedarte. Los días de 24 horas se hacen cortos.

¿Por dónde empezar? Al visitar hay que elegir entre la ciudad y los museos. A no ser que el tiempo no sea problema. Pérgamo es el museo más espectacular que visitado. ¡Han reconstruido dentro de él varios templos de diferentes culturas! y eso no es lo mejor. Lo mejor es que han conseguido crear un ambiente cálido y especial en cada templo. Los miles de turistas parecemos insignificantes ante la grandiosidad de los templos. Merece la pena visitarlo. Un truco: sacad su entrada en otros de los museos aledaños (isla de los museos) y así os evitáis las colas. Pero, no evitaréis que os miren con envidia o malaleche a todos los que adelantáis al llegar. Incluso tendréis que empujar, educada pero firmemente, a un italiano ligero de cascos y vestido al último grito (a punto estuvo de darlo él).

No os contaré nada de Nefertiti. No merece la pena. Hay cosas en la vida que solo se descubren al experimentarlas. Yo aún recuerdo su mirada. Más de 170 museos tiene la ciudad. Berlín es cultura, historia y arte. Pero, a la vez derrocha vida y personalidad.

Pasado, lo mejor de varias civilizaciones y de medio mundo. Presente, pasear por la puerta de Brandeburgo, toparte con el muro, viajar en el metro, perderte en Alexander platz, comer y beber a muy buen precio y a mejor calidad. Futuro, ver la huella de Foster, bañarte en la luz de la Postdamer platz, descubir una piscina dentro de un rio, o unos colosos luchando en el, disfrutar de la exacta puntualidad de los autobuses…

Y aún no es nada, nos falta pasear por el barrio diplomático y por los senderos del Tiergartem (parque de las fieras) que pueden llevarte a mundos dispares. La última vez acabe en el puente de encuentro de gays en la hora H, espectacular la fauna y sobre todo la flora. Tuvimos que ir a refrescarnos a uno de los magníficos Biergarten donde se come y se bebe como en la gloria.

Y al lado está el zoo, y los canales navegables, y el barrio occidental. Con grandes avenidas de lujosos pisos que no sucumbieron a la destrucción. Testigo de la barbarie, su iglesia de la que solo sobrevivió parte de su altar. Desafía aún a la gravedad. También, están los almacenes comerciales más viejos del continente,  con una oferta gastronómica que hace temblar a cualquier paladar.

Nos falta aún visitar el barrio alternativo con Tacheles al frente donde se mezclan globalizadamente turistas curiosos, punkis de tradición, drogatas perdidos, camellos negros, artistas variopintos y negociantes capitalistas. Al lado el barrio judío con una sinagoga arrogante recubierta de oro.   

EL barrio turco es una delicia con rincones de otro lugar, de otra forma de vida. Es un culto al relax, y al disfrute de los pequeños detalles de la vida. Esos que dan la felicidad. ¿Más madera? El estado olímpico, la zona soviética perfectamente planificada, el parque a los soviets caídos en el frente. El monumental barrio que atraviesa Unter der Linden. Dos plazas: la residencial Rosa-luxenburg platz y la plaza de la Franz Friedrichst Dom.

Casi no he hablado del muro, del check-point y del recuerdo al holocausto. No lo voy a hacer. Se necesita un viaje para ello. Para visitar incluso las catacumbas nazis, para sentir el frio y el miedo del monumento al horror. Yo lo visite de noche, y se siente miedo al adentrarse en el. Es el mejor recuerdo, sentir parte del miedo pasado.

No he acabado de contar todo y tengo ganas de volver. De observar a la sombra que nos seguía con males intenciones, a la que despiste cruzando detrás de un camión. De volver a asistir a una sesión de la Berlinale.  De disfrutar de la paz de una gran ciudad. Es la única megaurbe de todas las que he visitado donde se vive en paz. Dónde le ritmo y le movimiento no te arrastran si no te dejas. Los de pueblo siempre nos sentimos inseguros con tanto asfalto, pero Berlín no te avasalla, te arropa. Cada cual tiene su lugar en Berlín.

La próxima vez iremos en bici o patines, y cenaremos a ciegas en un restaurante sin luz. Verídico, los camareros son ciegos, y el bar está a oscuras. Comes sin ver y sin saber hasta que pagas. La próxima vez será la vencida.

Home, sweet home.

Home, sweet home

 

Ya estamos apurando el invierno, pero de vez en cuando nos sorprende una nevada y alguna bajada de temperaturas. Aunque se percibe que se avecinan cambios. Si prestas atención notas un rumor en los bosques, en cada planta, en cada prado, un rumor que verifica que algo se está tramado. No dejaron de aparecer nunca los animales por la carretera, pero de nuevo son comunes. Y cada paseo es una visita, eso sí, nunca sabes a que especie.

El invierno ha sido uno de los más fríos y húmedos de los últimos años, lo que propiciará una primavera poderosa. Eso sí, habrá un capullo menos.

Me ha gustado la nieve de aquí. Es seca, duradera y polvo, tan fina como harina. Qué pena no haber ido a Colorado o Utah. Esquiar, esquié, pero la estación es de juguete. http://www.perfectnorth.com/  Eso sí, la nieve siempre está en las mejores condiciones posibles, así que se esquía bien, breve pero bien. Me sorprendo en los remontes. La gente te habla, cada vez que te sientas entablas una conversación más o menos interesante, pero siempre muy educada. Hasta los adolescentes, de todas las edades, apagan sus ipods y se ponen a hablar. Así conocí a Roger, un joven de 66 años que sigue perfeccionando su ski y está empezando a hablar español. Una persona muy amable, que enseguida se ofreció para facilitarme la vida aquí en las medidas de sus posibilidades y las de su familia. Fue un placer aprender a esquiar con él.

Cuando nieva mucho se paraliza el país, a pesar de que hay quitanieves de todos los tipos. Hay días de emergencia tres donde se cierran hasta las tiendas. Eso sí, como este mundo capitalista es incompresible. Se recomienda no circular en las carreteras casi como mandato, pero los camiones no paran. Este mundo de pies en la cabeza, cierra las carreteras para los coches por peligrosas, pero los hypercamiones no paran. Más madera.

A pesar de que las carreteras suelen estar cubiertas de nieve, más común aún es el hielo, nadie usa cadenas. La gente circula despacio, muy despacio, respetando mucho las distancias y casi parándose al cruzarse con otro coche. Yo estaba encantao con la conducción invernal. Tanto que antes de aparcar en casa solía realizar unas pequeñas demostraciones de conducción en nieve en el parking del colegio. Dignas del mismo Juha Kankkunen. Iba tan sobrado que un día me cruce con una enorme ranchera, y yo muy ligero y correcto no dude de orillarme para facilitarle el paso. Tanto que mi rueda derecha empezó a enterrarse en nieve, y dos segundos perdí todo el control de la situación y acabé empotrado en un afortunado montón de nieve. No hubo ningún daño, pero eso sí, tuve que abandonar el vehículo por la puerta del copiloto. Pues mi mercury sable GS estaba enterrado en nieve.

No había podido salir del coche, cuando ya habían parado dos rancheras más y sus conductores me rodeaban armados de diferentes gamas de palas. No me dejaron hacer nada, en unos minutos me desenterraron y me remolcaron. Fue impresionante como sin preguntar, sin juzgar, sin demora, todo el mundo se puso a ayudar. Y eso que aún no me había presentado. Lo más espectacular es como señalizaron con sus coches la zona de siniestro. Pero más, como el resto de coches pararon en la carretera, a pesar de que tenían espacio para pasar, y esperaron hasta que acabaron de sacar mi coche. Nadie interrumpió, nadie preguntó, y mucho menos nadie pitó. Viva la civilización.

Cuando se está a mucho bajo cero, es como estar en la nevera. Todo se paraliza, todo se conserva mejor, porque se suspende la vida. Se preserva para tiempos mejores.

Pequeñita, pero firme.

 

(Continuación de Desciendo sin Dante)

Todo congelado, menos veinte grados, ocho de la mañana. El cable del ipod congelado, hielo dentro de la botella, nada de agua. Ahora entendí porque los coches se pueden arrancar con el mando a distancia. Los arrancan desde la habitación y van caldeando. Estoy muy excitado, no desayuno salgo en busca de la casa. Quiero ser el primero, a medida que me acerco más nieve, más bosque, más montaña. Un paisaje precioso, los ríos poderosos y todo blanco, mucho frio. Ha subido un poco, oscila entre -20 y -15.

 

 

Llego, está abierto, respiro. No se lo pueden creer los guardas. Intentan disuadirme. Hace mucho frio, puede ser peligroso, podría patinar, va a tener que caminar, necesita ropa apropiada. Me encanta andar, vengo preparadísimo, lo importante es no caer, sino levantarse y he viajado cinco horas para llegar hasta aquí. Está bien, son ocho dólares.

Toda para mí, la tienda cerrada, el café cerrado, los baños cerrados, la recepción cerrada, solo yo en todo el recinto. Bueno, yo y los guardas de la garita.

Hacía mucho frio, mucho, más cerca del rio. Calculo que bajase de los menos quince. Pero estábamos solos ella y yo. Además, salió un poco sol para mirarse en toda la nieve y hielo que nos rodeaba.

El último trecho casi iba corriendo, y por fin la vi. Me estallaba el pecho, es fabulosa. Solo se oía el rio que lo envolvía todo. Nos miramos y no pude dejar de sonreírla. Ella me invito con un sincero y cálido abrazo. Yo no deje un trozo sin explorar, me empleé a fondo y disfrute como un niño. Me asome en cada rincón, en cada pliegue, no pude evitar tumbarme en ella, cuanto más la miraba, más me gustaba. Si no es perfecta, no existe la perfección. Además, la cascada helada la mejoraba, la daba más continuidad, la involucraba aún más en todo. Todo era un continuo, desde el ruido, al agua.


Llevaba más de dos horas, ya no sentía las manos, y empezaban a dolerme la cara y los pies. La cámara tenía escarcha en el botón. Además, no había comido nada. Ahí me di cuenta que había llegado el momento de despedirnos. Había sido feliz por dos horas, había disfrutado de un privilegio único, al alcance de muy pocos. Benditos audaces.  Recién nevada, y solos ella y yo en una mañana de sábado. Solo faltabas tú, por eso te llame.


Los guardas me miraron diciendo “estos de Bárcena están locos”. Volví todo el camino de una tirada cantando como un loco. Me gusta sentirme así. Mi mejor viaje en USA al menos, y quizás la obra que más me ha emocionado. Pero aún me quedaba otra casa…

No se donde ir el próximo día. ¿Volver? Eso espero.

Descendiendo sin Dante

El tiempo estaba en contra. Las autoridades y entendidos en el tema aconsejaban posponer el viaje. Las bajas temperaturas (de menos quince a menos treinta grados) no son recomendables para actividades en el exterior. Por ello, se suspendieron las clases el viernes, y el jueves casi perezco andando hasta el trabajo. Me engaño el sol. Mis compañeros me miraban con cara de Obelix: “están locos estos de Bárcena”. Entendí porque en Canadá llevan gafas para el frio, se congelan hasta las niñas.

Me la jugué y me salió redonda. Ya lo decía Alejandro, la fortuna sonríe a los audaces. El murió joven. El fin de semana anterior también lo había intentado y tuve que darme la vuelta a medio camino. La nieve cubría la carretera, y tras ver dos accidentes y un pequeño susto paré en una gasolinera a decidir. Me costó llegar al mostrador sin patinar. El suelo estaba cubierto de unos cinco centímetros de nieve helada o de hielo con nieve. Pregunté al viejo del lugar y me dijo: “todo puede esperar en esta vida, nunca se llega tarde”. Así que tras charlar un rato volví a casa. Me había levantado a las cinco de la mañana, y a las nueve estaba de vuelta y sin plan.

Así que no me importo los bajocerismos y me puse en marcha. Carreteras secundarias hasta que anocheció y me refugié en las autopistas. Esta vez me acompañaba Myself. No habla mucho pero es divertido. Abandonada la autopista me puse a buscar un lugar para pernoctar para sorprender a primera hora la meta de mi viaje. Iba un poco apurado, pues aquí en los pueblos pequeños a las nueve esta todo cerrado a cal y canto. Normal, tal y como se las gasta el invierno.

Cogí la desviación para el pueblo y note algo raro: “¿Por qué tendrán aquí dos carreteras paralelas? me pregunté. Al segundo recibí una ráfaga de un coche que venía en sentido contrario. Al siguiente segundo lo entendí: estaba circulando por sentido contrario. Un segundo más. Me disponía a saltar la mediana, cubierta de nieve, antes de llegar a la curva. Otro segundo, mala idea, peligroso. Un segundo más, giro en redondo, perdiendo rueda y librando por la cuneta. Gracias estrellita, no problem.

Me olvidé en casa las direcciones de los hospedajes, pero casualmente encontré a unos polizontes. Les pregunté, el primero era el justo. No me contesto se cuadro y puso su mano en la pistola mirando a su compañero. Este me dijo que nones, que fuese al siguiente pueblo. Salí raudo, por menos hay gente en Guantánamo.

Ahora sí, llegué. Me instalé en el típico motel de carretera, con sus típicas luces, típico parking en la puerta y típica gorda rodeada de perros salchichas de administradora.  No muy barato, bien equipado y no muy limpio. No vi cucarachas, pero sí su veneno. Y pude contar al menos tres tipos diferentes de pelos. Yo recogí escrupulosamente los míos para no verme implicado en ningún asunto escabroso que estos del CSI lo lían todo.

Cené en La Ponderosa, un buen steak con vegetales y como buen forastero le pregunté a la amable camarera por un buen lugar donde refrescar el gaznate. Me recomendó el Mahonis. Le hice la broma de Loca Academia de Policía, pero no la entendió. Antes de abandonar el restaurante me sorprendieron cantando cumpleaños feliz, todos los camareros y cocineros, a ritmo de palmas y canciones tipo marines. Impresionante, no me pude reprimir y le dije a la camarera que casualmente también era mi cumpleaños…

La ciudad me recordó a Mataporquera, un centro industrial venido a menos, decadente, a caballo entre la nada y el pasado. Llegué al Mahonis y alucine. Un local único, con dos mesas de billar, una tele, dos sofás, una barra grande cuadrada, un negro de portero y otro de Dj y su colega con plumífero bailando. La decoración tenía un poco de todo, mujeres semidesnudas, palmeras, motivos irlandeses, carteles de ánimo a las tropas y escudos deportivos. Todo mal colocado, arrugado y de diferentes décadas. Un lugar único, los viejos curtidos borrachos en la barra, los jóvenes en los billares, un grupo de buitres gordas y muy mal vestidas ensayando bailes pseudoeróticos ,con saña, y como no, el mítico gay del pueblo lleno de anillos y de punta en blanco. Ah y uno de Bárcena. Llegué, vi, bebí rápido y me fui. No vaya a ser que se les ocurra embadurnarme y emplumarme en alquitrán.

Me costó llegar al motel, pues me indico una borrachuza amable que me dijo” yo speko español”. Intentaba dormirme pensando que Ohio, aún es más profundo, cuando llegó la cotidiana pregunta: ¿Todo esto por y para qué? Me costó dormir.

Mañana voy a la CASA.

Zurück

Zurück

Volví. Volví a casa y me sentí como en ella. Volví a mi hogar a pesar de vivir mucho más lejos. Volví y todo era igual aunque muchas cosas habían cambiado. Hubo ausencias, y eso cambia todo. También hay cosas que nunca cambiarán.

Familia, no sería nadie sin ella. Todo es más, mejor y merece más la pena. ¿De dónde o quién soy? Lo tengo clarísimo: soy de mis amigos. Ni un ápice, todo sigue pétreo, férreo, impoluto, continuo, pero cada vez más escaso y esporádico. Lo bueno si es breve, dos veces bueno.

Como no, TÚ. Sin ti nada sería igual, no sería yo.

 Volví a mi sitio, que espero algún día sea nuestro sitio.

Volví. Volví a mi ciudad. Amo a Frankfurt, soy de Bárcena, pero vivo en Frankfurt. ME recibió de blanco, fría y alegre. Frankfurt está viva, disfruta de lo que tiene, vive el momento. Me gusta el ruido contenido de las ciudades con nieve.

Volví a ver viejos amigos que acabo de conocer. Pocas horas y grandes momentos. Fue un buen encuentro. Uno de ellos, Rodrigo de Brasil que ahora vive en el medio de Alemania, no dudo en hacerse diez de viaje para compartir conmigo otras tantas. No hay más que decir. Um prazer Fuser. Tobías, como no, solicito siempre solucionó un pequeño problema. Siempre tiene de todo dos, por si hay que prestar o remplazar. Christian, gracias. No hubo mucho espacio, ni tiempo, falto mucho por comentar y compartir. Lo importante lo hicimos. Eres de Bárcena y este verano estarás en el Valhalla. Daria como siempre, eligió bien, una mujer elegante, para un hombre elegante con su coche elegante y sus mismos zapatos siempre.

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Volví a mi casa. Y me gustó. Vuelta a la rutina, my family recogiéndome. Me duró hasta que abrí la maleta, ahí se cerraron las paredes y se cayó el techo. ¿Qué hago yo aquí? Nadie había para responder. Solo yo: la vida es para compartirla.

Hay mucho frio a mí alrededor, pero vuelvo a sentir mi calor. Yo soy mi hogar, y los míos son mi acicate. Lo demás, es todo relativo. Los días son para aprovecharlos, para disfrutarlos y la vida para compartirla.

 

Por debajo del límite

 

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Cada sitio tiene sus cosas. Nunca vi llover como lo hacía en Brasil. Me recordó a Perú, pero no era igual. Todo es relativo, el frio y calor también. Aquí hace frio Don Alfredo.

Llevamos toda la semana bajo cero. Hoy hemos alcanzado el techo, o mejor dicho el suelo. Escribo a 20 bajo cero. Esta noche llegaremos a los 30. Bajo cero claro, más no se siente. Así que da igual.

Nieve, hielo y viento durante toda la semana. La nieve es polvo, fría, suave, no se derrite. Me gusta. El hielo está en todas partes, tampoco se derrite. El viento es frio, gélido, canadiense dicen. Allí necesitan gafas para salir a la calle en invierno, hoy experimente el porqué.

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El viento juega con la nieve, te ciega con ella, la acumula donde menos te lo espera, forma caprichosas formas, todas armoniosas. Conduces, ves, no ves, ahora nieve en el aire, vaya un claro, mira un ciervo en la carretera, frenas, hielo, cambias de trayectoria y no pasa nada, volver a empezar. Es muy divertido.

“Extreme cold can be dangerous” dicen los voceros meteorológicos “for outdoor activities” mejor estar en casa. Pero, ¿y el sol? ¿Y el cielo? ¿y las paredes?

Las clases se han retrasado dos horas. No está el horno como para sacar bollos a las seis de la mañana.

 Salí de casa a las siete, siempre contra corriente, en coche. Regresé y volví a salir a las nueve y media andando, armado con la cámara. Abrigado, pero no forrado. Gran error. Me engaño el cielo, azul pálido, casi blanco, impoluto. Y un sol de luz blanca, que solo ilumina. Amanece que no es poco.

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 Refrendé mi fama de excéntrico. Fui lo único vivo que hubo en la calle. Mis compañeros y eras me miraban desde sus coches pensando con cara de Obelix  “estos de Bárcena están locos”, no acepte el drive y me arrepentí. Justamente cuando empecé a notar que al respirar se formaba hielo dentro de mi nariz. Cuando empecé a tener dificultades para soportar el dolor de mis manos que luchaban por maniobrar en mi cámara. Deje mis mejores guantes, mi bufanda y mi máscara en casa…la ignorancia…mata. Cuando mi cara se tensaba, mis ojos lloraban y la cabeza dolía. Hay me di cuenta lo débiles que somos. Ayer vi vacas y caballos durmiendo la calle, tan tranquilos.

Estás loco me dijeron al llegar, mañana no se te ocurra. Mañana volveré, pero mejor preparado.

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Un ejemplo, abrí la ventana de mi baño para airear después de mi ducha matinal. En pocos segundos no había nada de agua en el alfeizar, solo hielo. Se me mete en casa, me gusta tener invitados y más, compañía.

Tenía razón Don Alfredo: cero grados, ni frio, ni calor. Por debajo, Don Alfredo, hace mucho frio.